El mito del cerebro reptiliano – Neuropsicología Bogotá

Por: José Ramón Alonso

Ecerebro triúnico, cerebro triuno o cerebro reptiliano es un modelo propuesto por Paul MacLean para explicar la organización del cerebro humano, la existencia de sistemas contradictorios o al menos alternativos en nuestro comportamiento y la influencia de la evolución como elemento organizador. MacLean sugirió esta idea en los años sesenta del siglo XX y la desarrolló en su libro The Triune Brain in Evolution (1990). Para MacLean nuestro cráneo no aloja un cerebro sino tres, que operan como «tres ordenadores biológicos interconectados, cada uno con su propia inteligencia, su propia subjetividad, su propio sentido del tiempo y su propia memoria». Los tres cerebros son el complejo reptiliano, el sistema límbico y la neocorteza. Veamos las características de las tres estructuras:

El cerebro reptiliano, también llamado complejo-R para disimular ese nombre ridículo, estaría formado básicamente por los ganglios basales, el tronco del encéfalo y el cerebelo. Según los que defienden este mito es un cerebro primitivo, que controla comportamientos instintivos y que se centra en las actividades más básicas de la supervivencia incluidas la agresividad, la dominación, la territorialidad y los rituales. El cerebro reptiliano estaría lleno de memorias ancestrales y controlaría las funciones autonómicas (respiración y latido cardíaco), el equilibrio y el movimiento muscular. Sus respuestas son directas, reflejas, instintivas.

NINGÚN ESTUDIO CONSIGUE SEPARAR LA EMOCIÓN Y LA RACIONALIDAD DE UNA FORMA CLARA, ESTÁN ÍNTIMAMENTE INTERRELACIONADAS EN NUESTRA ORGANIZACIÓN CEREBRAL Y EN NUESTRO FUNCIONAMIENTO MENTAL

La segunda «capa», el segundo cerebro, es el sistema límbico, un término también introducido por MacLean que ha tenido un enorme éxito. También se conoce como el «cerebro paleomamífero» y sería el responsable de las emociones, un sistema basado en un sistema de evasión (sensaciones desagradables como el dolor) y atracción (sensaciones agradables como el placer). Partes clave del sistema límbico serían la amígdala, el septo, el hipotálamo, la corteza del cíngulo y el hipocampo. El cerebro paleomamífero sería el responsable de la motivación y la emoción que sentimos al alimentarnos, al reproducirnos y en el comportamiento parental.

La tercera estructura superpuesta es el cerebro moderno de mamífero, neomamífero o neocorteza. Es característico de los mamíferos más evolucionados, de nosotros los primates, y es responsable del pensamiento avanzado, la razón, el habla, la planificación, la abstracción, la percepción y lo que en general llamamos funciones superiores.

El modelo del cerebro triuno considera, por tanto, que nuestro cerebro humano es el resultado de un proceso estratigráfico, de suma de capas sucesivas: el cerebro instintivo reptiliano, el más profundo y primitivo; al que se superpone un cerebro emocional e intermedio y, sobre ese, se deposita un cerebro racional y moderno. La realidad es que ningún estudio consigue separar la emoción y la racionalidad de una forma clara, están íntimamente interrelacionadas en nuestra organización cerebral y en nuestro funcionamiento mental. Por otro lado, la idea de una aparición de estructuras nuevas y complejas en un proceso de acreción sucesiva es contraria a todo lo que sabemos sobre la evolución que, en realidad, funciona reorganizando los circuitos existentes y, en todo caso, dotándolos de mayor complejidad y asumiendo nuevas funciones

La idea del cerebro triúnico es considerada una patochada por todos los neurocientíficos pero, en particular, por los que más tienen que decir al respecto: los que investigan la neuroanatomía comparada. Los ganglios basales, que forman la parte del león del complejo reptiliano de MacLean, comprenden una parte mucho menor del telencéfalo de los reptiles, existen en todos los grupos de vertebrados y no son, por tanto, estructuras asociadas a este grupo de vertebrados con escamas sino que están presentes en los antecesores de los vertebrados, mucho más primitivos.

Del mismo modo, las estructuras del sistema límbico que según MacLean surgirían con los primeros mamíferos se sabe ahora que están presentes en otros grupos de vertebrados y que características definitorias de este segundo «cerebro» como el cuidado de las crías se presentan también en otros grupos como aves o peces.

LAS ÚNICAS VIRTUDES DEL MODELO DEL CEREBRO TRIUNO SON SU SENCILLEZ Y SU FACILIDAD, PERO ES SIMPLEMENTE UN MODELO ERRÓNEO, SENCILLO Y FÁCIL

Finalmente lo mismo es cierto con la neocorteza, cuyos primeros rudimentos están en los mamíferos más tempranos y aunque otros vertebrados no presentan estructuras con la característica laminación en seis capas, sí presentan áreas homólogas. El telencéfalo de las aves, por ejemplo, forma conexiones con otras estructuras telencefálicas similares a las que hace el neocórtex y se encarga de funciones teóricamente neomamíferas como el aprendizaje y la memoria, la toma de decisiones, el control motor o el pensamiento conceptual.Artículo relacionado:Esto es lo que puede hacer la cocaína a tu cerebro

Hemos visto aves utilizando herramientas para sacar insectos de un hueco, añadiendo agua a una probeta para que flote una semilla y podérsela comer o recordando las caras de las personas que los persiguieron. Esas capacidades de planificación y aprendizaje entrarían según el modelo de MacLean dentro del ámbito último, neomamífero, pero resulta que las aves presentan ya esa capacidad. Las únicas virtudes del modelo del cerebro triuno son su sencillez y su facilidad, pero es simplemente un modelo erróneo, sencillo y fácil.

Otro punto importante a recordar es que la evolución no funciona como una hilera de seres que se van sucediendo unos a otros, en el caso de la evolución humana cada vez menos encorvados y con más cosas en la mano. Todas las especies actuales, por decirlo de una manera clara, tenemos la misma edad. Como muy bien dice Juan Ignacio Pérez: «Todos los seres vivos retrotraemos nuestro linaje hasta las primeras formas de vida que aparecieron sobre la faz de la Tierra y fueron capaces de dejar descendencia tras de sí generación tras generación. Todos somos herederos de aquellas formas y, por lo tanto, todos los linajes, sean del reino que sean, del filo que sean o de la familia o género que sean, tienen la misma antigüedad, tanta como la vida terrestre tiene».

Curiosamente, la idea del cerebro reptiliano ha aterrizado en un mundo alejado del de la ciencia: los tribunales de justicia. Hay un conjunto de técnicas para litigar que se conocen como la estrategia del reptil. Los estudiosos del debate jurídico explican que estas metodologías legales buscan apelar al cerebro reptiliano de jueces y jurados pulsando el botón del miedo.

Según Keenan y Ball , cuando el reptil ve un peligro para su supervivencia, incluso uno pequeño, protege sus genes, y exige a todo el mundo a su alrededor que le proteja a él y a la comunidad. El concepto de comunidad es importante, porque es enormemente flexible, lo que es útil en un proceso legal. El sistema es muy básico: generar una sensación de peligro que ponga a los jurados en modo supervivencia: el demandado, aunque es posible que no haya hecho nada, pudo causar un enorme peligro.

En segundo lugar mostrar que el peligro afecta a toda la comunidad, incluyendo el jurado, su familia y sus amigos. Por lo tanto el jurado ya no es un observador independiente sino una posible víctima de la acción del acusado, tanto él como sus seres queridos. En tercer lugar, argumentar que una enorme compensación económica es el único sistema de protección de la comunidad. Algunos autores calculan que la teoría del reptil ha conseguido unas compensaciones muy superiores a las estimadas como sensatas, un exceso de más de 7.500 millones de euros desde 2008, y en las escuelas de práctica jurídica se enseña cómo aprovecharla y cómo desmontarla.

Ya lo dijo el biólogo David Attenborough: «A veces vemos a los reptiles como primitivos, sosos y lerdos. De hecho pueden ser letalmente rápidos, espectacularmente bellos, sorprendentemente cariñosos y muy sofisticados». Y esos sí que tienen un cerebro reptiliano.

Artículo publicado en el blog de José Ramón Alonso y cedido para su publicación en Psyciencia.

Lecturas recomendadas:

No hay especies más antiguas, ni lenguas tampoco – Conjeturas. Retrieved April 15, 2019, from https://blogs.deia.eus/conjeturas/2017/08/02/no-hay-especies-mas-antiguas-ni-lenguas-tampoco/

C.U.M. (Chris) Smith (2010) The Triune Brain in Antiquity: Plato, Aristotle, Erasistratus, Journal of the History of the Neurosciences, 19:1, 1-14, DOI: 10.1080/09647040802601605

Tomado de: https://www.psyciencia.com/cerebro-reptiliano-mito/?fbclid=IwAR0biybTDhFuxXkALhgISCMM1wQ45QLoBsTmE4rbVm3E320WSkdiEJTXKQo

Perder peso: una solución inesperada para la migraña – Neuropsicología Bogotá

Por: Rita Arosemena P.

Según investigadores de Italia y los Estados Unidos, para quienes sufren de migraña y presentan obesidad, perder peso puede disminuir los dolores de cabeza y mejorar tanto su calidad de vida cotidiana como su productividad escolar o laboral.

Los resultados de este metanálisis fueron presentados el sábado 23 de marzo en ENDO 2019, la reunión anual de la Endocrine Society (Sociedad de Endocrinología) en Nueva Orleans (Estados Unidos).

Para investigar los efectos de la pérdida de peso logrados a través de la cirugía bariátrica o la intervención conductual en la frecuencia y gravedad de la migraña, los investigadores revisaron las bases de datos de investigación médica en línea estándar para los estudios que consideraron la intensidad del dolor, la frecuencia del dolor de cabeza, la duración del ataque, la discapacidad; y también el IMC, cambio del IMC, intervención (cirugía bariátrica versus conducta) y población (adulto versus pediátrica).

Un remedio sencillo a un problema complejo

En un metanálisis de los 473 pacientes en los 10 estudios que cumplieron con los criterios de inclusión de los investigadores, se encontró que la pérdida de peso estaba relacionada con reducciones significativas en la frecuencia del dolor de cabeza, la intensidad del dolor y la discapacidad (todo p <0,0001); así como la duración del episodio de migraña (p = 0.01).

La mejora de la migraña no se relacionó ni con el grado de obesidad al inicio ni con la cantidad de reducción de peso. Además, el efecto sobre la migraña fue similar cuando la reducción de peso se logró mediante cirugía bariátrica o intervención conductual y fue comparable en adultos y niños.Artículo relacionado:La habilidad en matemáticas y su relación con la calidad de comunicación cerebral

Los mecanismos que vinculan la obesidad, la pérdida de peso y la migraña siguen sin ser claros en la actualidad, sin embargo, estos hallazgos presentan una alternativa inesperadamente sencilla a un problema complejo e incómodo para miles de personas en el mundo. Por otro lado, la pérdida de peso puede ser «milagrosa» para reducir, no solo la prevalencia de los ataques de migraña, sino también el impacto de las condiciones asociadas con la obesidad, incluida la diabetes, la hipertensión, la enfermedad coronaria, los accidentes cerebrovasculares y las enfermedades respiratorias.

Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicados en 2016 estiman que la prevalencia en adultos del trastorno de cefalea actual (sintomático al menos una vez en el último año) es de aproximadamente el 50%. La mitad o tres cuartas partes de los adultos de 18 a 65 años presentan dolores de cabeza con frecuencia, y el 30% o más ha reportado migraña.

Los trastornos de dolor de cabeza son un problema mundial que afecta a personas de todas las edades, etnias, niveles socioeconómicos y áreas geográficas.

Referencia del estudio original: Di Vincenzo A, Beghetto M, Vettor R, Rossato M, Bond D, Pagano C. Effects of bariatric and non-bariatric weight loss on migraine headache in obesity. A systematic review and meta-analysis. Presentado en: ENDO 2019, Endocrine Society Annual Meeting. New Orleans, Louisiana, March 23-26, 2019. Abstract SAT-108.

Tomado de: https://www.psyciencia.com/perder-peso-una-solucion-inesperada-para-la-migrana/?fbclid=IwAR2CNDDHHasDywkwYD5a46gqY8Z5AMa9vxPaza_Q6CAP-bzhmUR5rWaGbaA Neuropsicologia Bogota

¿DE QUÉ SE TRATA EL FENÓMENO PSICOLÓGICO DE LA PAREIDOLIA? – Neuropsicología Bogotá

  POR  SANTIAGO SALVATORI

Uno de los juegos más clásicos para realizar al aire libre es buscar formas en las nubes. Nos tiramos al suelo y vemos como pasan las nubes, encontrando formas familiares como objetos o animales. Pero ¿Cómo podemos ver formas conocidas donde no las hay? ¿Es un fallo de nuestra percepción o un juego de nuestra imaginación?  

El cerebro adaptativo

Como vimos en anteriores artículos, nuestro cerebro busca continuamente patrones entre los estímulos que percibimos. Muchas veces, para ajustarse a esos patrones, lo que hace es agrupar los estímulos que tienen una misma dirección. Este fenómeno se conoce como Ley de Continuidad y nos permite percibir percibir elementos continuos aunque estén interrumpidos entre sí. Un claro ejemplo es esta imagen, en la que “vemos” las líneas blancas oblicuas.

La realidad es que nuestro cerebro es un órgano adaptativo cuya principal función en mantenernos con vida. En este sentido, el procesamiento de la información visual es esencial por eso tiene mecanismos específicos para ver figuras, acomodarlas y darles forma.

La cara de Marte

Una de las Pareidolias más comunes es la de ver caras en manchas o formas. Uno de los ejemplos más conocidos es la famosa “Cara de Marte”. En 1976, el satélite Viking 1 de la NASA, tomó una fotografía de la superficie del planeta rojo en la que claramente podía verse un rostro. Esta imagen dio lugar a millones de teorías sobre extraterrestres hasta que finalmente en 2001 un satélite más moderno envío una foto con más definición de la misma zona acabando para siempre con el mito.

Sin embargo, estas pareidolias siguen contribuyendo a las teorías de los amantes del misterio, como las famosas “Caras de Bélmez” o dando lugar a noticias más simpáticas como la mujer que afirmaba haber visto la cara de Jesús en una tortilla.

El Giro Fusiforme y el reconocimiento

El reconocimiento de cara es un proceso automático, rápido e inconsciente. Tanto los humanos como los grandes primates tenemos una zona cerebral específica en el lóbulo temporal llamada Giro Fusiforme donde hay neuronas cuya única función es detectar rostros y otros objetos.

Los recién nacidos de hecho, se giran hacia los estímulos que tienen patrones similares a los rostros (ojos, nariz, boca). A nivel evolutivo disponer de esta capacidad es fundamental para supervivencia del individuo ya que reconocer a sus padres permite a los bebés obtener  sustento y socialización. Además es de vital importancia aprender a reconocer los estímulos que indican la presencia de un depredador o de alguna otra situación de riesgo.

¿Reconocer rostros es una capacidad instintiva o implica cierto razonamiento?

En 2009, la neurocientífica Nouchine Hadjikhani y un grupo de investigadores de la universidad de Harvard intentaron verificar si este proceso era innato o si intervenía de alguna forma el razonamiento.

Para ello utilizaron la MEG o Magnetoencefalografía, una técnica que permite ver las relaciones entre las estructuras cerebrales y sus funciones. Conectaron a los participantes a la máquina y luego les mostraban una serie de imágenes para ver qué zonas del cerebro se activaban. Las imágenes podían ser rostros humanos, objetos neutros u objetos con características similares a las caras.

Los resultados indicaron que nuestro sistema visual es propenso a interpretar estímulos ambiguos como rostros basándose en pocas señales. Esto estaría indicando que es el resultado de nuestra capacidad innata de detectar rostros y que es principalmente un procesamiento subcortical o sea sin la intervención del razonamiento.

¿Por que es fundamental reconocer caras?

Si bien nos puede llevar a cometer errores y ver caras donde no las hay, esta capacidad es fundamental a nivel de supervivencia. Como vimos antes, es esenciall que el bebé identifique a sus cuidadores principales, pero también es necesario que éstos reconozcan a su bebé. Además, si vemos la cara de un tigre donde no lo está sólo nos llevaremos un susto, pero si no vemos al tigre cuando realmente está ahí el problema puede ser mayor.


Fuentes:

  • Coolidge, F. Why People See Faces When There Are None: Pareidolia.Psychology Today. Recuperado el 16 de Julio 2019 de link
  • Aparicio, D. ¿Por qué percibes un perro en la imagen? Psyciencia. Recuperado el 16 de Julio 2019 de  link
  • Hadjikhani N, Kveraga K, Naik P, Ahlfors SP. Early N170 activation of face-specific cortex by face-like objects. Neuroreport. 2009;20:403. doi: 10.1097/WNR.0b013e328325a8e1. Recuperado el 16 de Julio 2019 de link

Tomado de: https://www.psicologiaparatodos.net/cerebro/de-que-se-trata-el-fenomeno-psicologico-de-la-pareidolia/?fbclid=IwAR3kjI5NXZ5curDR5-x_n1xLEicWWHYijIo8pe8vvywF_hWSeYgcGLMI4_g Neuropsicologia Bogota