¿Cómo representan los colores las personas ciegas? – Neuropsicología Bogotá
POR SANTIAGO SALVATORI28 MAYO, 2019
Sabemos que las personas ciegas entienden el concepto de “color” aunque nunca lo han experimentado ¿Cómo es posible que lo representen?¿En qué zona del cerebro almacenan esa información?
Comenzamos con un experimento fácil que podemos hacer en casa. Si queremos saber cómo representa el color alguien que recientemente se ha quedado ciego, lo podemos hacer cerrando los ojos y pensando en un color, por ejemplo azul.
Gracias a los estudios de imagen cerebral, sabemos que las mismas zonas del cerebro que se activan cuando estás viendo algo, lo hacen también cuando piensas en ello. ¿Fácil, no? Pero ¿Y la persona es ciega de nacimiento?
Más allá de los sentidos
Podríamos estar hablando con una persona sin saber que es invidente y no darnos cuenta que su experiencia con el color rojo es diferente a la nuestra, porque de hecho sabe lo que significa «rojo» ¿Cómo logran entender cómo son los colores?
Cuando las personas videntes pensamos en ciertos conceptos como el color rojo por ejemplo, tenemos muy asociado su significado con una experiencia visual. Automáticamente pensamos en objetos con ese color.
Sin embargo hay otros conceptos que no podemos asociar con ninguna característica sensorial. Piensa por ejemplo en el concepto de “justicia”. No podemos asociarlo a ningún sentido particular, sin embargo conocemos su significado. Esto se debe a que podemos entender y aprender conceptos sólo utilizando el lenguaje. Respecto a “justicia” sabemos que está relacionada con otros conceptos como “equidad” o “imparcialidad”.
El mismo mecanismo que nos permite entender el significado de conceptos abstractos a través del lenguaje a pesar de no tener ninguna experiencia sensorial con ellos, es el que posibilita a las personas ciegas entender los colores. Lo único que tienen que hacer es leer y escuchar sobre el color.
El almacén de significados del cerebro
La idea de que las personas no videntes comprenden los colores como conceptos abstractos has sido apoyada por una reciente investigación de la Universidad de Harvard llevada a cabo por Ella Striem-Amit y Alfonso Caramazza.
Gracias a la resonancia magnética funcional monitorizaron la actividad cerebral de los participantes tanto ciegos como videntesmientras escuchaban 3 tipos diferentes de palabras.
Algunas eran conceptos concretos familiares para ambos que podían estar asociados a una experiencia sensorial, por ejemplo “taza”. Otras eran conceptos con las que los invidentes no podían tener experiencia directa como “rojo” o “arcoiris”. Por último había conceptos abstractos sin ningún tipo de apoyo sensorial como “justicia” o “libertad”.
Los resultados se centraron sobre todo en el Lóbulo Temporal, una de las zonas más importantes del cerebro ya que alberga los sistemas de comprensión del habla. Cuando se escucha música o hablar a alguien, esta región es la encargada de descifrar la información. El procesamiento de información de audio y memoria auditiva se gestionan aquí. Es decir, recibe y procesa información procedente de los oído.
Diferentes conceptos, diferentes

zonas
Los resultados mostraron que el Lóbulo Temporal Medial Anterior respondía mejor a la representación de conceptos asociados a experiencias sensoriales. Por su parte, los conceptos abstractos que sólo podían ser comprendidos por su significado eran procesados por el Lóbulo Temporal Dorsolateral.
Cuando se analizaron los resultados de las representaciones del color, las personas videntes mostraban un aumento en de la actividad de la zona Anterior, mientras que las personas ciegas de la zona Dorsolateral.
El color a través del lenguaje
Por lo tanto, a pesar de no tener la posibilidad de experimentar el color a través de ningún sentido, las personas ciegas logran entender y representar en su mente los colores gracias al lenguaje.
De hecho, incluso los invidentes de nacimiento tienen una buena cantidad de conocimiento sobre el color. Saben que la sangre es roja, que las fresas son rojas o que es un color asociado a la vergüenza y a la ira. Muchos serán capaces incluso de distinguir diferencias entre colores, por ejemplo que el naranja es más similar al rojo y al amarillo que al azul o al verde.
Así que si te preguntabas cómo logran las personas ciegas de nacimiento entender los colores, ya sabes que lo hacen de la misma forma en que las personas videntes entendemos conceptos como “libertad” o “justicia”.
Fuentes:
- Ella Striem-Amit, Xiaoying Wang, Yanchao Bi & Alfonso Caramazza. Neural representation of visual concepts in people born blind.Nature Communications. Volume 9, Article number: 5250 (2018)Recuperado el 28 de mayo 2019 de link
- Emma Young. How Do Blind People Who’ve Never Seen Colour, Think About Colour?. Researchers Digest. Recuperado el 28 de mayo 2019 de link
- ¿Cómo representan el color los invidentes? Bcblburmuina. Recuperado el 28 de mayo 2019 de link
Tomado de: https://www.psicologiaparatodos.net/destacados/como-representan-los-colores-las-personas-ciegas/?fbclid=IwAR0BNHlA1zPJFiFaHLRaUmFcE87v3x6EGfIq5eXWDBRsOpYhBtVwSITyZ28 Neuropsicologia Bogota
La psicología que esconde Alicia en el país de las Maravillas
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La psicología que esconde Alicia en el país de las Maravillas
Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos
Además de alusiones a la lógica, Alicia en el país de las maravillas es una obra repleta de sinsentidos y situaciones que podrían esconder un trasfondo psicológico detrás.6 JUN 2018 · Lectura: 2 min.

Neuropsicología Bogotá
Publicada en 1865, la novela es la más conocida del matemático y escritor inglés Lewis Carroll. Se ha asociado tradicionalmente al mundo de la fantasía, pero detrás de la brillante historia se esconden alusiones al funcionamiento de la mente y del subconsciente, además de razonamientos matemáticos.
Cargada de sinsentidos, de situaciones absurdas y de comportamientos extraños que rozan la risa, Alicia en el país de las maravillas es un libro muy recomendable tanto para niños como para adultos. En él aparecen reflejados los conocimientos en lógica y matemáticas del autor, que invitan a los lectores a pensar mientras disfrutan de ese mundo de fantasía. Pero también la psicología y el subconsciente tienen cabida en esta obra. Veamos lo que se esconde detrás de esta joya de la literatura británica.
Quizá una de las primeras alusiones sea la caída de Alicia por la madriguera, que ha sido vista de distintas maneras. Para los matemáticos, guarda relación con el concepto del límite. Los profesionales de la salud mental van más allá y vinculan la sensación de Alicia cayendo con la que sienten algunas personas cuando tienen pesadillas, que sueñan que caen. Algunos de ellos creer ver en esta parte un guiño por parte de Lewis para hablar del subconsciente.
También ha sido estudiado el momento en el que Alicia tiene que beber la poción para hacerse pequeña y cruzar por la puerta y comerse el pastel para crecer y conseguir la llave que necesita para salir. En la década de los años 50 un psiquiatra asoció esa sensación con un trastorno neurológico que afecta a la percepción visual del cuerpo y de los objetos. Este síndrome hace que los pacientes que lo sufren vean cómo se alteran sus sentidos y confundan su tamaño. Dicho trastorno incluso lleva su nombre (síndrome de Alicia en el país de las Maravillas) y el motivo por el que aparece en el cuento podría haber sido que el propio Carroll también lo sintiese a causa de las continuas migrañas que padecía.
Otros problemas emocionales más fáciles de identificar serían la ansiedad y el estrés. El ejemplo más claro está en el comportamiento del Conejo Blanco y los nervios por no llegar tarde que acusa en varios momentos de la historia. Además, podría verse también como un trastorno obsesivo y paranoico, pues el conejo vive centrado en el reloj, como símbolo del tiempo, como objeto en torno al que gira todo.
Del mismo modo, el famoso Gato de Cheshire está relacionado con la psicología. En este caso, los especialistas han querido vincularlo con el mundo de los sueños y con la memoria, aspectos estos que se relacionan y que generan los recuerdos. Estos se mezclan con los sueños en ese mundo que roza lo irreal y que hace posible que muchas veces soñemos situaciones catalogadas como sinsentidos.
Por último, actitudes como la intolerancia, la vanidad y la prepotencia también tienen cabida en la obra. Quizá el personaje que más refleja estas conductas sea la reina, que muestra una forma de ser egocéntrica, obsesiva, vanidosa y prepotente, emociones negativas que afectan a la autoestima y que generan varios problemas psicológicos.
Estamos seguros de que la próxima vez que leas Alicia en el país de las Maravillas verás la historia con otros ojos.
Las informaciones publicadas por MundoPsicologos.com no sustituyen en ningún caso la relación entre el paciente y su psicólogo. MundoPsicologos.com no hace la apología de ningún tratamiento específico, producto comercial o servicio.
Tomado de:
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La psicología que esconde Alicia en el país de las Maravillas
Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos
Además de alusiones a la lógica, Alicia en el país de las maravillas es una obra repleta de sinsentidos y situaciones que podrían esconder un trasfondo psicológico detrás.6 JUN 2018 · Lectura: 2 min.Neuropsicología

Publicada en 1865, la novela es la más conocida del matemático y escritor inglés Lewis Carroll. Se ha asociado tradicionalmente al mundo de la fantasía, pero detrás de la brillante historia se esconden alusiones al funcionamiento de la mente y del subconsciente, además de razonamientos matemáticos.
Cargada de sinsentidos, de situaciones absurdas y de comportamientos extraños que rozan la risa, Alicia en el país de las maravillas es un libro muy recomendable tanto para niños como para adultos. En él aparecen reflejados los conocimientos en lógica y matemáticas del autor, que invitan a los lectores a pensar mientras disfrutan de ese mundo de fantasía. Pero también la psicología y el subconsciente tienen cabida en esta obra. Veamos lo que se esconde detrás de esta joya de la literatura británica.
Quizá una de las primeras alusiones sea la caída de Alicia por la madriguera, que ha sido vista de distintas maneras. Para los matemáticos, guarda relación con el concepto del límite. Los profesionales de la salud mental van más allá y vinculan la sensación de Alicia cayendo con la que sienten algunas personas cuando tienen pesadillas, que sueñan que caen. Algunos de ellos creer ver en esta parte un guiño por parte de Lewis para hablar del subconsciente.
También ha sido estudiado el momento en el que Alicia tiene que beber la poción para hacerse pequeña y cruzar por la puerta y comerse el pastel para crecer y conseguir la llave que necesita para salir. En la década de los años 50 un psiquiatra asoció esa sensación con un trastorno neurológico que afecta a la percepción visual del cuerpo y de los objetos. Este síndrome hace que los pacientes que lo sufren vean cómo se alteran sus sentidos y confundan su tamaño. Dicho trastorno incluso lleva su nombre (síndrome de Alicia en el país de las Maravillas) y el motivo por el que aparece en el cuento podría haber sido que el propio Carroll también lo sintiese a causa de las continuas migrañas que padecía.
Otros problemas emocionales más fáciles de identificar serían la ansiedad y el estrés. El ejemplo más claro está en el comportamiento del Conejo Blanco y los nervios por no llegar tarde que acusa en varios momentos de la historia. Además, podría verse también como un trastorno obsesivo y paranoico, pues el conejo vive centrado en el reloj, como símbolo del tiempo, como objeto en torno al que gira todo.
Del mismo modo, el famoso Gato de Cheshire está relacionado con la psicología. En este caso, los especialistas han querido vincularlo con el mundo de los sueños y con la memoria, aspectos estos que se relacionan y que generan los recuerdos. Estos se mezclan con los sueños en ese mundo que roza lo irreal y que hace posible que muchas veces soñemos situaciones catalogadas como sinsentidos.
Por último, actitudes como la intolerancia, la vanidad y la prepotencia también tienen cabida en la obra. Quizá el personaje que más refleja estas conductas sea la reina, que muestra una forma de ser egocéntrica, obsesiva, vanidosa y prepotente, emociones negativas que afectan a la autoestima y que generan varios problemas psicológicos.
Estamos seguros de que la próxima vez que leas Alicia en el país de las Maravillas verás la historia con otros ojos.
Las informaciones publicadas por MundoPsicologos.com no sustituyen en ningún caso la relación entre el paciente y su psicólogo. MundoPsicologos.com no hace la apología de ningún tratamiento específico, producto comercial o servicio.
Tomado de: https://www.mundopsicologos.com/articulos/la-psicologia-que-esconde-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas?fbclid=IwAR2j7wkCDe_RGy6gjjgaTRvtrz4fcljCGWgwS7Bzs-3PdvsQWk1AdvD1eFQ
Efecto auditivo por microondas: qué es, y posibles explicaciones
Neuropsicología Bogotá
Este curioso fenómeno hace que se escuchen clics que no son registrados por los tímpanos.
¿Has pensado alguna vez en el efecto que pueden tener las ondas del microondas en nuestra mente? Aunque suene a ciencia ficción, su efecto es real y ha sido estudiado, desde hace más de 50 años.
Este fenómeno recibe el nombre de efecto auditivo por microondas. Aquí veremos en qué consiste exactamente y cómo se ha estudiado.
Efecto auditivo por microondas: ¿en qué consiste?
¿Has oído a hablar alguna vez del efecto auditivo por microondas? También denominado efecto Frey por su descubridor, el neurocientífico y biólogo americano Allan H. Frey, se trata de un fenómeno un tanto curioso, que se ha llegado incluso a catalogar como un fenómeno de “control mental”.
Allan H. Frey fue el primero en publicar sus hallazgos sobre este fenómeno, los cuales conoceremos un poco más adelante. Este fenómeno, a grandes rasgos, consiste en un efecto producido por los “clics” (sonidos) inducidos por las diferentes frecuencias del microondas. Estos clics se generan dentro de nuestra cabeza.
Encontramos el origen de este efecto en la II Guerra Mundial, cuando un grupo de personas se dio cuenta de que sentía dichos clics, al trabajar en las proximidades de transpondedores de radar. Los clics del efecto auditivo por microondas solo los escucha la propia persona, y no personas de alrededor.
Origen e historia
Como hemos visto, fue el neurocientífico y biólogo americano Allan H. Frey el primero en hablar del efecto auditivo por microondas, en el año 1960. Por aquel entonces, Frey trabajaba en el Centro Avanzado General Electrónica de la Universidad de Cornell. Fue ahí donde estuvo en contacto con un técnico, que afirmaba que podía escuchar unos sonidos emitidos por un radar.
Un año más tarde, en 1961, Frey se embarcaba en el estudio de este fenómeno. Frey descubrió que las personas que escuchaban estos clics o ruidos, similares a un zumbido, y en ocasiones a números o palabras, las escuchaban “directamente de sus cabezas” (no a través de sus órganos auditivos).
Tan solo un año más tarde, en 1962, Frey publicaba su estudio “Respuesta del sistema auditivo humano a la energía electromagnética modulada”.
A través de sus experimentos, Frey observó que las personas podían “escuchar” la radiación de los microondas si esta era la adecuada; esto se producía a una distancia de hasta 100 metros.
Sin embargo, más allá del efecto, Frey también detectó una serie de efectos secundarios en sus participantes, y que consistieron en: sensación de hormigueo, dolores de cabeza y mareos.
Proyecto Pandora: el gobierno de los EEUU
Así, fue en la década de los ‘60, cuando en Estados Unidos llegó la preocupación acerca de los microondas y del “control mental” que estos podían tener. Por su parte, el gobierno de los EEUU, descubrió que su embajada en Moscú había sido bombardeada por una radiación electromagnética de bajo nivel.
A raíz de este hecho, el propio gobierno, en 1965, lanzó el Proyecto Pandora, que consistía en una investigación de alto secreto que tenía la misión de explorar los posibles efectos de estas microondas de bajo nivel, en lo conductual y fisiológico.
Durante cuatro años se investigó este fenómeno de forma secreta. ¿Cómo? Se expuso a marineros “involuntarios” a la radiación de microondas, y también se realizaron otros pequeños experimentos. Los resultados, sin embargo, fueron dispares, y se generaron disputas científicas internas dentro de la propia investigación. Hay quien opina que la investigación siguió, e incluso se habló de una arma que utilizaría las ondas sonoras para enviar palabras a la cabeza de las personas.
NASA
Un poco más tarde, en la década de los 70, la NASA también investigó el posible efecto auditivo por microondas. Lo que observaron fue que este efecto se producía a raíz de la expansión térmica de las partes del oído humano alrededor de la cóclea, una estructura del oído interno.
A través de esta expansión, se modulaban las microondas que podían generar palabras, y que provenían del interior de la cabeza. Así, también encontraron que las señales moduladas en el oído, podían incluir palabras o sonidos con un posible origen intracraneal
¿Cómo se explica este efecto?
Así, básicamente el efecto auditivo por microondas se traduce en una especie de “clics” que escuchamos internamente a modo de zumbido o de sensaciones auditivas. Pero, ¿por qué se producen?
Se cree que su causa radica, como ya hemos adelantado, en la expansión térmica de porciones del aparato auditivo. Lo que ocurre, concretamente, es que el cerebro se calienta a cada pulso, y las ondas de presión que se originan viajan a la cóclea, a través del cráneo.
Hitos relacionados
Vamos a enumerar, por orden cronológico, una serie de hitos relevantes y relacionados con el efecto auditivo por microondas.
1. 1975
El 30 de marzo de 1975, se publicó un artículo titulado Las microondas y el comportamiento, que abordaba este fenómeno, de la mano del Dr. Don R. Justesen (publicado en la revista “La American Psychologist”).
2. 1983
Ocho años más tarde, el 19 de diciembre del 1983, Philip Stocklin de Satellite Beach, F.L., registra una patente para la comunicación auditiva por microondas.
3. 1988
Cinco años más tarde de la patente, una entidad privada patenta una aplicación para generar ráfagas de señal, promoviendo así la creación de una comunicación inteligible.
4. 1998
Finalmente, diez años más tarde del suceso anterior, se patentó otro dispositivo, esta vez basado en el efecto auditivo por microondas, y con la finalidad de alejar las aves de las turbinas de los aviones.
¿Qué papel tiene la tecnología en todo esto?
Por otro lado, la tecnología también ha tenido su papel en el efecto auditivo por microondas. Por poner un ejemplo relevante, en 2008, una compañía tecnológica estadounidense anunció que estaba desarrollando un dispositivo, denominado MEDUSA (Mob Excess Deterrent Using Silent Audio), que se basaba en el principio del efecto auditivo por microondas.
Este dispositivo, concretamente, consistiría en una pistola de rayos de microondas, capaz de transmitir sonidos directamente a la cabeza de las personas.
Así, dicho dispositivo explotaría el efecto auditivo por microondas, y actuaría causando una “onda de choque” dentro del cráneo, una onda que nuestros oídos serían capaces de detectar. Además, a través de la pistola, se podría transmitir una serie de pulsos que permitieran producir sonidos reconocibles.
Sin embargo, este dispositivo no estaría destinado a la población común, sino que su objetivo o misión tendría que ver con aplicaciones militares o de control de multitudes. Una vez más, la realidad supera la ficción.
Referencias bibliográficas:
- Allan H. Frey (1962). Human auditory system response to modulated electromagnetic energy. Journal of Applied Physiology 17: 689-692.
- Hambling, D. (2008). Microwave ray gun controls crowds with noise. New Scientist.
- Levy, Barry S.; Wagner, Gregory R. & Rest, Kathleen M. (2005). Preventing occupational disease and injury. American Public Health Association. p. 428.
Tomado de: https://psicologiaymente.com/psicologia/efecto-auditivo-microondas?fbclid=IwAR3moSXXpM3z16VBy4VYz9GUA3nLJBXiCNz2aGQB34A7JVeEe9tBe-rLrNw. Neuropsicología Bogotá

