Diferencias entre orientación sexual e identidad de género
POR: VALERIA SABATER
Si hay un error común es pensar que orientación sexual e identidad de género son lo mismo. Pero, en realidad, son aspectos muy diferentes y que conviene comprender. En el siguiente artículo te describimos esas diferencias.
¿Si una persona es transgénero significa que es homosexual? La respuesta es «no siempre». Y no lo es porque hay claras diferencias entre orientación sexual e identidad de género. Sin embargo, en nuestro ideario colectivo solemos fusionar ambas esferas, confundiendo con ello conceptos y llevando a cabo, sin querer, algún ejercicio de discriminación.
Mientras la identidad de género define la forma en que se siente una persona y vivencia su propio género, la orientación sexual se vincula con quién te atrae y a quién amas. Comprender estas dimensiones e integrar, a su vez, un vocabulario común en este ámbito, facilita la inclusión y permite hablar, divulgar y expresarnos de forma adecuada. Veamos, a continuación, más detalles.
En la actualidad, las aplicaciones de citas ya tienen en cuenta todas las identidades de género y orientaciones sexuales.
Definiendo conceptos: orientación sexual e identidad de género
Nuestra sociedad avanza en materia de diversidad y esto es algo valioso.No obstante, esa apertura a todo el conjunto de formas de amar y de sentir requiere de una buena comprensión del tema. Un trabajo compartido en Frontiers in Psychology repasa las controversias sucedidas a lo largo de la historia con este tema.
Si bien el peso del estigma sigue acompañando al colectivo LGTBI+, los progresos son evidentes. Tal y como indica la misma publicación, el concepto de la identidad de género se acuñó en los años 60, para definir el sentimiento interno persistente de pertenecer a la categoría de género masculino o femenino. Décadas después, este espectro se amplió.
En la actualidad, ya definimos con claridad las fronteras entre las dos esferas. Así, la identidad hace referencia a cómo nos identificamos con nuestro género, más allá del sexo biológico con el que venimos a mundo. Por su parte, la orientación sexual expresa por quién nos sentimos atraídos, sin que esta tenga que coincidir con nuestra identidad de género.
¿Cómo se diferencian la orientación sexual y la identidad de género?
Una investigación divulgada por la Universidad de Ciencias y Salud de Oregon, resalta que hay claras diferencias entre orientación sexual e identidad de género. Son componentes independientes; aunque, a menudo, demos por sentado que existe una correspondencia directa entre el sexo genital y la identidad de género de la persona, esto no siempre sucede.
Es importante precisar esos matices que trazan distancias entre una dimensión y la otra. Profundicemos en esto.
La identidad de género define quién eres
La identidad de género es una percepción muy íntima que integra aspectos emocionales, psicológicos y sociales. En ellos, se edifica el modo en que una persona se percibe y se expresa. Asimismo, es decisivo saber que esta esfera puede manifestarse a través de cuatro categorías:
- Personas no binarias: en esta característica, la persona no se identifica de forma clara con ninguno de los dos géneros.
- Cisgénero: en este caso, la identidad de género coincide con el sexo biológico con el que la persona nació y que, la propia sociedad y su familia, le asignan por ello.
- Transexual: la persona transexual es aquella que, al no coincidir su identidad de género con su sexo biológico, decide iniciar una transición hormonal y quirúrgica.
- Transgénero: son hombres y mujeres que no se identifican con esas características biológicas con las que llegaron al mundo. Esto les obliga a tener que dar el paso en muchos ámbitos, como el familiar y el social, para vivir y expresarse de acuerdo con su género sentido.
La orientación sexual, a quién amas y quién te atrae
Para comprender las diferencias entre orientación sexual e identidad de género es interesante tener en cuenta cómo nos relacionamos sexoafectivamente con los demás. Porque, como bien sabemos, el ser humano ama, se vincula y se relaciona de múltiples maneras y todas son igual de válidas y significativas. Analicemos, enseguida, las orientaciones sexuales que podemos sentir:
- Heterosexualidad: atracción por el sexo diferente al nuestro.
- Homosexualidad: atracción por quienes tienen nuestro mismo sexo.
- Bisexualidad: este caso define la atracción sentida por ambos sexos.
- Asexualidad: abarca a las personas que no experimentan atracción sexual.
- Pansexualidad: en este tipo de orientación uno siente atracción por cualquier identidad de género.
La identidad de género suele desarrollarse en la infancia y, a veces, no está en sintonía con el sexo biológico y asignado socialmente.
Desarrollo de la identidad de género y la orientación sexual
¿De qué manera se desarrolla en nosotros nuestra identidad de género y orientación sexual? ¿Hay un componente biológico o son «construcciones sociales»? Responder a esta cuestión es algo complejo, en especial, si buscamos un respaldo empírico y científico.
Necesitamos más investigación longitudinal y a mayor escala, para tener resultados claros al respecto. A pesar de ello, hay hechos que observamos con frecuencia y que pasamos a listarte:
- Los niños suelen expresar su identidad de género y orientación sexual antes de la adolescencia.
- Cuando la identidad de género no se corresponde con su sexo biológico, aparecen, en ciertos casos, la contradicción y el sufrimiento.
- Por lo general, se necesita de un tiempo para integrar estas realidades y, ante todo, de un buen apoyo familiar y social.
- Surgen las dudas y las emociones difíciles; sobre todo, en el momento en que un joven debe expresar a su familia y amigos esta realidad interna.
- Los años escolares tienden a ser los más complejos para las personas del colectivo LGTBI, porque aparecen, en ocasiones, fenómenos de acoso escolar.
¿Cómo afrontar los problemas asociados a las diferencias entre orientación sexual e identidad de género?
La información ayuda y disuade inquietudes en cuanto a la sexualidad. Saber que hay diferencias entre orientación sexual e identidad de género fortalece el autoconocimiento y permite ser compasivos con nosotros mismos. De hecho, una indagación de la Universidad de Columbia Británica refiere la necesidad de atender a los adolescentes atrapados en situaciones dominadas por el estigma y el rechazo.
En este escenario, sería enriquecedor fomentar en todas las escuelas una adecuada educación sobre identidad de género y orientación sexual, integrar en estas instituciones psicólogos especializados en LGTB+, facilitar el acceso a organizaciones y entidades habilitadas en este ámbito y promover en las familias una mayor sensibilización en esta materia.
Si bien estamos derribando muchos estigmas en esta esfera, nos queda camino que recorrer. Solo desde la empatía, el conocimiento y la sensibilidad lograremos crear una sociedad más respetuosa; esa donde entender que hay muchas maneras de quererse, de sentir, de identificarse. Y todas caben; todas son válidas.Te podría interesar…
FUENTE: https://lamenteesmaravillosa.com/diferencias-orientacion-sexual-identidad-genero/
5 formas en que el cierre cognitivo influye en nuestras vidas
POR: VALERIA SABATER
En momentos de incertidumbre y complejidad, el cierre cognitivo es un buen aliado. Estamos ante un proceso de gran relevancia que media de múltiples formas en tu bienestar. Describimos cómo.
Las distintas formas en que el cierre cognitivo influye en nuestras vidas son tan significativas como curiosas, porque si hay algo que necesita el ser humano es hallar un sentido a buena parte de lo que le sucede. Vivimos en un mundo incierto y cambiante donde la mente se esfuerza lo indecible por obtener un significado ante cada evento.
Al fin y al cabo, pocas cosas nos generan tanto alivio como hallar la respuesta a un «¿por qué?» de esas experiencias ambiguas y confusas, relaciones de pareja, trabajo y vacíos existenciales.
Somos buscadores de significados constantes y esto, como bien nos señalaba Viktor Frankl, impacta de forma directa en nuestra salud mental. Profundicemos un poco más.
Si hay una habilidad saludable en la cotidianidad es la de procurar resolver problemas de forma rápida, encontrando respuestas a los estímulos inciertos.
Formas en que el cierre cognitivo influye en nuestras vidas
El cierre cognitivo define la necesidad de tener una respuesta o explicación ante esas experiencias dominadas por las incertezas. El cerebro no suele tolerar demasiado la incertidumbre y, por ello, una de nuestras conductas más frecuentes es la de encontrar respuestas, a toda costa, que alivien la confusión y esos rompecabezas vitales del día a día.
Como curiosidad, cabe señalar que este es un concepto de la psicología Gestalt. Con él, describían ese proceso perceptivo y cognitivo mediante el cual las personas concluimos mentalmente figuras incompletas. Fue en 1996 cuando el psicólogo social Arie Kruglanski acuñó el término «necesidad de cierre», explicando este proceso en la revista Psychological Review.
Comprendamos, a continuación, esas formas en que el cierre cognitivo influye en nuestras vidas de manera positiva.
1. Facilita tomar decisiones
Cuando nos encontramos en una encrucijada personal, solo una buena toma decisiones permite salir de ese desafío inesperado. Es en estos contextos cuando nos ayuda de forma significativa el cierre cognitivo.
La Universidad de Buenos Aires destaca en un artículo la relevancia de este proceso. Veamos, enseguida, sus beneficios:
- Motiva e impulsa hacia la búsqueda de soluciones.
- Se acompaña por una valencia emocional positiva y esperanzada.
- Permite formular más hipótesis ante una incerteza o situación ambigua.
- Encontrar una respuesta o solución es seguido de la instauración de un nuevo aprendizaje que nos dotará de experiencia.
2. Manejamos mejor las dificultades en materia afectiva
Imagina que llevas dos meses saliendo con una persona, la conociste en una aplicación de citas y todo parece bien hasta que, de pronto, desaparece y el mundo se te viene abajo. Cuando te hacen ghosting hay una necesidad desesperante de respuestas.
Ahora bien, contar con una buena competencia en cierre cognitivo permitirá navegar mejor en estas experiencias desesperantes. Y es que una de las formas en que dicho cierre influye en nuestras vidas tiene que ver con el ámbito sexoafectivo. Los mecanismos en que suele favorecernos son los siguientes:
- Reduce la angustia emocional.
- Impulsa la aceptación cuando un vínculo se rompe.
- Ayuda a encontrar un sentido (aprendizaje) a esa experiencia.
- Permite buscar explicaciones razonables en instantes de duda e inseguridad.
- Facilita dar un «cierre» a una etapa y transitar mejor por los duelos, a raíz de una ruptura.
3. Regulación más óptima del estrés
Otra influencia del cierre cognitivo en nuestras vidas es la salud mental.Todos sabemos, por ejemplo, lo que supone vivir con la sombra de la incertidumbre en nuestros horizontes. Desconocemos si perderemos el trabajo, si conquistaremos metas y si quien hoy dice querernos mañana nos deja.
Una publicación de Neuroscience and Biobehavioral Reviews indica que la incertidumbre es esa experiencia que hiperactiva la ínsula y la amígdala, regiones vinculadas al estrés y la sensación de amenaza. Disponer de una buena habilidad para ejercitar el cierre cognitivo contribuye de las maneras que, a continuación, listamos:
- Filtramos la realidad de un modo más objetivo y menos emocional.
- La sensación de incertidumbre se racionaliza, al pensar en nuevas estrategias de actuación.
- Trazamos significados vitales para despertar en nosotros la positividad y la esperanza.
Se mide la inteligencia del individuo por la cantidad de incertidumbres que es capaz de soportar.
4. Beneficios en tu vida laboral
Nuestros trabajos están dominados, en ocasiones, por variables algo confusas. A veces, tenemos un objetivo que cumplir, pero no sabemos cómo. Puede que el entorno laboral sea algo caótico, la competitividad muy elevada y los tiempos de ejecución muy cortos.
Es más, hay épocas que hasta nuestra responsabilidad laboral deja de tener un significado claro. ¿En qué puede ayudarnos el cierre cognitivo? Te lo explicamos:
- Tomarás mejores decisiones.
- Manejarás de forma óptima el estrés laboral.
- Un enfoque mental orientado al cierre cognitivo te permite ser más disciplinado.
- Lograrás encontrar respuestas y nuevas ideas en esos instantes de incertidumbre y caos.
- Facilita recordar qué significado tiene para ti tu trabajo. De ese modo recuperas la motivación.
5. Una buena estrategia en momentos de crisis existencial
Este dato es interesante. En Frontiers in Psychology resaltan que parte de nuestra sociedad, como son los mileniales, buscan más que nunca un propósito vital. Después de encadenar tantas crisis y con tantos desafíos globales, es común sentir cierta desafección y conflicto existencial.
Entre las formas en que el cierre cognitivo influye en nuestras vidas destaca, sin duda, la esfera de la pérdida del significado. Si nos iniciaran desde edades tempranas en tal competencia, lograríamos afrontar mejor estas experiencias, por ejemplo, de las siguientes maneras:
- Motiva a tejer nuevas ideas, metas y propósitos para sofocar esa angustia existencial.
- Impulsa hacia la búsqueda de respuestas en momentos de ambigüedad y confusión.
- Simplifica el desarrollo de un enfoque mental más proactivo, para vencer la indefensión o el estancamiento.
¿Qué sucede si no logramos desarrollar un buen cierre cognitivo?
El psicólogo Arie Kruglanski creó en los años 90 la «Escala de Necesidad de Cierre», para evaluar esta competencia entre la población. Décadas más tarde, investigaciones como la publicada en Psychologica belgica, informan que este instrumento aún es útil; de hecho, podemos comparar este factor en diversas culturas y nacionalidades.
Por otra parte, sabemos que hay muchas formas en que el cierre cognitivo influye en nuestras vidas. No obstante, ¿qué sucede si una persona no lo asienta de modo óptimo? En caso de no disponer de unas buenas habilidades en esta dimensión, tendremos un riesgo mayor de sufrir problemas de salud mental, como estrés, ansiedad o depresión.
La pérdida del significado nos hace corromper los amarres psicológicos, la motivación y disminuye la capacidad de logro. Si no encontramos respuestas a esas experiencias dominadas por la confusión o las incertezas, el mundo parecerá un lugar amenazante.
Encontrar nuestros significados en instantes de adversidad actuará como ese timón capaz de guiarnos en los instantes más oscuros.
¿Cómo desarrollar un buen cierre cognitivo?
Debemos desarrollar un cierre cognitivo flexible y saludable, capaz de entender que siempre habrá realidades que no tienen explicación. En este mundo, no todo posee un sentido claro, la adversidad siempre tiene un componente caótico que toca aceptar. Más allá de este detalle, reflexionemos en cómo asentar esta herramienta de vida.
Ante un problema, evita quedarte bloqueado y no caigas en el pensamiento catastrófico; para ello, conviene aplicar un enfoque mental resiliente y racional. Sirven como técnicas pensar en diez soluciones ante un mismo problema e intentar dar explicaciones objetivas ante aquello que te angustia. También vale clarificar tus valores y propósitos en la toma de decisiones.
Para concluir, una mente abierta, flexible y que regula bien las emociones, es una mente saludable. Todos podemos entrenar ese universo interno, para movernos por esta realidad tan incierta con mayor eficiencia. Ponlo en práctica.
FUENTE: https://lamenteesmaravillosa.com/cierre-cognitivo-influye-vidas/
¿Cómo cambia el cerebro a medida que envejece?
POR: VALERIA SABATER
Nuestro cerebro, al igual que el propio cuerpo, cambia y envejece con el paso de los años. Esto no siempre trae inconvenientes, también hay ventajas que te interesará conocer. Te las explicamos en la siguiente lectura.
La forma en que cambia el cerebro, a medida que envejece, es un tema que siempre ha interesado a la ciencia. En una sociedad que presenta una esperanza de vida cada vez más alta, el objetivo apunta a llegar a edades avanzadas con las funciones cognitivas en buen estado. Así, en promedio, el proceso degenerativo de nuestro cerebro tiene su inicio entre los 30 y los 40 años.
En ese momento empieza a reducirse nuestra función cognitiva de forma lenta, hasta llegar a los 60 años; etapa en que la tasa de deterioro se eleva. Ahora bien, a pesar de que el envejecimiento neurológico es inevitable, existen estrategias para ralentizar el proceso.
Llevar un estilo de vida activo, entrenar la curiosidad, aprender cosas nuevas cada día y disfrutar de la conexión social, son pilares esenciales. En el siguiente artículo te aportamos más información al respecto.
Los cerebros son como las huellas dactilares. Todos tenemos uno, pero todos son distintos.
Formas en que cambia el cerebro cuando envejece
El envejecimiento suele apreciarse en las canas, en las arrugas, en la piel y en un cuerpo un poco más frágil cada día. Sin embargo, la forma en que cambia el cerebro cuando envejece no se ve y apenas lo notamos, tal como señala un estudio publicado en la revista Postgraduate Medical Journal.
No lo hacemos porque se trata de un proceso que avanza lentamente, hasta alterar década a década el tamaño y la vascularización de este órgano, además de la propia cognición.
Una de las particularidades más distintivas asociadas a la edad, tiene que ver con los problemas en la regeneración de los tejidos cerebrales. Trabajos como el publicado en la revista Nature señalan cómo la reducción del número de células madre influye en ese silencioso proceso. Veamos con más detalle ese viaje interno que atraviesa toda persona y que la ciencia comprende cada vez más.
Pérdida del volumen cerebral
Lo señalábamos al inicio. A medida que envejecemos, nuestro cerebro pierde un pequeño índice de volumen y masa. La explicación de esta causa reside en la reducción del tejido cerebral antes señalado. Las células cerebrales pierden sus conexiones y parte de ellas desaparecen poco a poco. Además, esta pérdida de volumen suele tener las siguientes características:
- Las áreas que más reducen su volumen son el lóbulo frontal y el hipocampo.
- El volumen del lóbulo frontal puede disminuir hasta un 12 % (DeCarli et al., 2005).
- El adelgazamiento cortical se relaciona también con mayor lentitud a la hora de procesar la información.
- La reducción de estas regiones se manifiesta a nivel cognitivo en fallos en la memoria, en la atención y la concentración.
Alteraciones en la sustancia blanca
La sustancia blanca es una de las áreas más profundas del cerebro. Está compuesta por fibras nerviosas envueltas por mielina que favorecen la comunicación entre las diversas regiones neurológicas. Investigaciones como la publicada en Brain Pathology destacan que durante el envejecimiento es común ver lesiones en esta región.
Las alteraciones anatómicas de esta estructura se deben a problemas vasculares, a la depresión y posibles indicios de demencia. Estas pequeñas lesiones en la sustancia blanca se traducen en limitaciones para comprender y procesar los estímulos.
Cambios en la estructura de las neuronas
La forma en que cambia el cerebro, a medida que envejece, tiene mucho que ver con la bioquímica de nuestras células nerviosas. Uno de los fenómenos más frecuentes es que se acumule un exceso de proteínas. Muchas dejan de generar sinapsis de forma funcional y algunas se atrofian de manera progresiva.
Es importante señalar que esto forma parte del propio envejecimiento natural. Es decir, no todos esos cambios se relacionan con alguna enfermedad neurodegenerativa.
Por otro lado, también cabe destacar en este proceso una serie de disfunciones asociadas al paso de los años y que, una vez más, no siempre son patológicas. Al menos a esa conclusión han llegado profesionales del Departamento de Neurología de la Universidad de Hangyang de Seoul. A continuación, enlistamos algunas de estas afectaciones:
- disfunción mitocondrial;
- alteraciones en el ADN celular;
- mayores índices de inflamación;
- deterioro de la respuesta al estrés adaptativo;
- alteraciones en la liberación y producción de neurotransmisores;
- aparecen problemas en los mecanismos de eliminación de desechos celulares.
Hay una menor actividad de la amígdala
Si hay un aspecto que vemos en muchos adultos mayores es una mayor serenidad y ánimo más positivo. El dato es sin duda interesante, dado que este factor podría deberse, según la ciencia, a un fenómeno neurológico vinculado al envejecimiento. Ha podido verse que con la edad la hiperactividad de la amígdala se reduce (Cacciopo et al., 2011).
Esta región del sistema límbico, encargada de regular nuestras respuestas emocionales, presenta una alteración en su funcionalidad que parece impactar para bien en nuestro bienestar. Esto podría favorecer el hecho de llegar a edades más avanzadas con un menor riesgo de sufrir depresiones.
La amígdala suele presentar una menor actividad en edades avanzadas. Esto se traduce en una reactividad emocional más baja y en una mejor regulación de los síntomas depresivos.
Disminución de la plasticidad cerebral
La plasticidad cerebral hace referencia a la capacidad de este órgano para cambiar y adaptarse en respuesta a los nuevos hábitos y experiencias. Ahora bien, es interesante saber que la forma en que cambia el cerebro a medida que envejece, altera también a esta importante competencia. Esto nos puede afectar de las siguientes maneras:
- Problemas para aprender nuevas habilidades.
- Limitación para adaptarnos a situaciones diferentes.
- Mayores dificultades para responder a los problemas y desafíos cotidianos.
Sin embargo, aunque la plasticidad puede disminuir con la edad, el mantener unos buenos hábitos de vida, a lo largo de los años, puede preservarla. Un artículo de la revista Aging señala la necesidad de que nuestros mayores reciban una buena estimulación cognitiva y nuevos desafíos para potenciar esta capacidad tan saludable.
Para potenciar la plasticidad cerebral y llegar a edades avanzadas, con mejores aptitudes cognitivas, es importante favorecer nuestra curiosidad, aprender cosas nuevas cada día y estar conectados con nuestros amigos y familia.
Claves para promover y cuidar de la salud cerebral
Uno de los mayores expertos en neurociencia es, sin duda, David Eagleman. Su libro, Livewired: The Inside Story of the Ever-Changing Brain (2020), es toda una referencia para comprender mejor los mecanismos de la plasticidad cerebral. También para descubrir la mecánica de sus cambios y los misterios de su funcionamiento.
Algo importante que señala este trabajo, es que la forma en que cambia el cerebro a medida que envejece tiene mucho que ver con nuestros hábitos de vida y con el contexto que nos rodea. Si bien hay factores que siempre escapan a nuestro control, como desarrollar una enfermedad neurodegenerativa, siempre podemos promover cambios para favorecer la salud cerebral.
Envejecer del mejor modo está en nuestras manos y las claves que enunciamos a continuación pueden ayudarnos:
- Cuida tu salud mental.
- Cuida tu alimentación.
- Estimula tu curiosidad.
- Aprende algo nuevo cada día.
- Potencia tu inteligencia emocional.
- Aprende técnicas para regular el estrés.
- Realiza ejercicios de estimulación cognitiva.
- Lee, aprende a tocar algún instrumento musical.
- Disfruta de la conexión social, conoce gente nueva.
- Mantén una vida activa, camina, haz algún tipo de deporte.
- Márcate metas y desafíos; nunca dejes de trabajar en algún objetivo.
Protege tu cerebro
Para concluir, te invitamos a que pongas en práctica las claves que acabamos de compartirte, ya que esto ayudará a que tu cerebro envejezca de la mejor manera posible.
Recuerda que así como proteges tu cuerpo cada día, no debes dudar en hacer lo mismo por tu cerebro. Ese órgano fundamental esconde todavía los mismos enigmas que el propio universo; sin embargo, es nuestro hogar, contiene nuestra conciencia y todo lo que somos. Promueve su bienestar y estimúlalo.
FUENTE: https://lamenteesmaravillosa.com/como-cambia-el-cerebro-a-medida-que-envejece/
