Daño cerebral adquirido: desde el punto de vista de la neuropsicología
POR: SERGIO DE DIOS GONZALEZ
El concepto daño cerebral adquirido (DCA) se refiere a una lesión del cerebro, el cual hasta ese momento había tenido un desarrollo normal. Las causas pueden ser muy distintas, desde un traumatismo craneoencefálico como consecuencia de un accidente de tráfico hasta un tumor cerebral, pasando por muchas otras (anoxia, accidente cerebrovascular, etc.).
La principal consecuencia del daño cerebral adquirido es la pérdida de funciones cerebrales previamente desarrolladas. Estas funciones implican al sistema motor y sensorial, al funcionamiento cognitivo, a las habilidades comunicativas y la capacidad para regular la conducta y las emociones. Así, una característica frecuente de los pacientes afectados por DCA es la pérdida de independencia funcional, derivando en una situación de discapacidad, con la consiguiente sobrecarga de su entorno más próximo.
¿Qué papel tiene la neuropsicología ante el daño cerebral adquirido?
La rehabilitación neuropsicológica emplea tres herramientas o estrategias básicas en los pacientes afectados por DCA:
- Restitución o restauración: a través de la estimulación o el ejercicio de la función afectada, bien por pérdida total o por déficit.
- Compensación: mediante el apoyo o el empleo de otras funciones cognitivas preservadas para la ejecución de la tarea que principalmente se realizaba con la función alterada.
- Sustitución: se refiere al empleo de ayudas o mecanismos externos para el desarrollo eficaz de la tarea.
Estas tres estrategias clásicas se utilizan con el objetivo principal de conseguir que el sujeto retome sus actividades cotidianas de la forma más productiva y satisfactoria posible.

¿Cuáles son las funciones cognitivas que se pueden ver afectadas tras un daño cerebral adquirido?
Las funciones cerebrales superiores, como el razonamiento, la memoria o la atención son fundamentales para tener una vida plena e independiente. A lo largo del día utilizamos las funciones cognitivas continuamente. Nuestro cerebro usa las distintas capacidades cognitivas para preparar la comida, conducir o tener reuniones, activándose en mayor o menor medida distintas partes de los hemisferios. Las funciones cognitivas básicas son las siguientes:
- Orientación: capacidad que nos permite ser conscientes de nosotros mismos y del contexto en el que nos encontramos en un momento determinado. Por tanto, la orientación se valora mediante tres parámetros: personal, espacial y temporal.
- Atención: estado de observación y de alerta que nos permite tomar conciencia de lo que ocurre en nuestro entorno. Dentro de esta función debemos hablar de cinco procesos diferentes: atención selectiva, atención sostenida, atención alternante, velocidad de procesamiento y heminegligencia.
- Funciones ejecutivas: son actividades mentales complejas y necesarias para planificar, organizar, guiar, revisar y evaluar el comportamiento necesario para adaptarse eficazmente al entorno y para alcanzar metas. Dentro de las funciones ejecutivas encontramos: memoria de trabajo, planificación, flexibilidad, etc.
- Lenguaje: dentro del lenguaje hay diferentes procesos que pueden verse afectados ante un daño cerebral adquirido como el vocabulario, la expresión, la comprensión, etc.
- Memoria: capacidad de codificar, almacenar y recuperar de manera efectiva información aprendida o un suceso vivido. Podemos distinguir entre memoria episódica, memoria semántica o memoria procedimental.
La modificación de conducta y la psicoterapia también son importantes en el daño cerebral adquirido
En el proceso de rehabilitación neuropsicológica existen técnicas propias de la psicología clínica que se emplean de un modo extendido. En concreto, pueden considerarse tres grandes grupos de procedimientos:
- Terapia de conducta o modificación conductual: aquí se incluyen el condicionamiento clásico, el condicionamiento operante y el aprendizaje vicario. Todos ellos tienen en común el análisis y manipulación entre los estímulos y las respuestas. El objetivo es aumentar las conductas deseables y eliminar las no deseadas. Se aplican fundamentalmente para la intervención en alteraciones del comportamiento: agresividad, irritabilidad, desinhibición y otras conductas no deseables.
- Terapia cognitivo-conductual: la idea fundamental es que la conducta y las emociones vienen determinadas por cómo el individuo percibe e interpreta las diferentes experiencias. Por tanto, la reestructuración cognitiva trata de modificar esas cogniciones, de modo que resulte en un cambio de comportamiento y de emociones del sujeto.
- Psicoterapia: se incluyen intervenciones interpersonales enfocadas a los aspectos psicológicos reactivos a la lesión cerebral, a alteraciones emocionales y de la personalidad o a alteraciones en la autoconciencia.

Cada uno de los tres procedimientos anteriores ha demostrado ser eficaces en diferentes pacientes afectados por un daño cerebral adquirido a lo largo del tiempo. Del mismo modo, en los últimos años también se han intentado implantar las nuevas tecnologías en este campo, demostrando su utilidad y su gran riqueza de aplicación.
Por todo lo anteriormente expuesto, se considera la rehabilitación neuropsicológica como una herramienta útil para la mejora de las funciones cognitivas básicas en los pacientes afectados por daño cerebral adquirido.
La neuropsicología del envejecimiento
POR: PAULA VILLASANTE
El envejecimiento es un tema que ha despertado interés en los últimos años. Esto se debe al aumento de esperanza de vida al nacer, así como a la proporción de personas mayores de 60 años con respecto a la población general.
Todos envejecemos. Nos guste o no, sabemos que nuestras células envejecen con el tiempo y que tanto nuestro aspecto físico como nuestra cognición irán cambiando con los años. Uno de los campos que se ocupan de estudiar estos cambios a nivel neuronal es la neuropsicología del envejecimiento.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde un punto de vista biológico, el envejecimiento es la consecuencia de la acumulación de una gran variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, lo que lleva a un descenso gradual de las capacidad físicas y mentales. Además, el envejecimiento también lleva a un aumento del riesgo de enfermedad, y finalmente a la muerte.
Sin embargo, además de los cambios biológicos, también hay otros factores que influyen en el envejecimiento. Así, influyen también los entornos físicos y sociales, particularmente la vivienda, el vecindario y las comunidades que rodean a la persona. Además, las características personales de cada uno (sexo, etnia, nivel socioeconómico…) también tienen que ver en cómo envejecemos.

Envejecimiento normal y patológico
La neuropsicología del envejecimiento normal
Los cambios fisiológicos que ocurren en el envejecimiento normal pueden conllevar pérdidas funcionales, y dependen de varios factores:
- Estatus cognitivo.
- Discapacidad física.
- Factores emocionales.
- Enfermedades médicas intercurrentes.
- Calidad de vida…
Patologías como la hipertensión, la diabetes, o patologías cardiovasculares, suponen con el tiempo una pérdida de las capacidades físicas y funcionales. Así, por ejemplo, la ansiedad y la depresión incrementan el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo. En el envejecimiento normal, el grado de pérdida de función está influido por la reserva cerebral y cognitiva.
La reserva cognitiva es la capacidad del cerebro adulto de mantener una función normal cuando se ve afectado por agresiones. Así, el impacto de las agresiones es menor cuanto mayor es la reserva coginitiva. Esto ocurre porque el tejido cerebral sano es capaz de suplir la pérdida de neuronas y sinapsis. Así, en individuos con menor reserva cognitiva, la misma patología produciría un mayor déficit.
En este sentido, el modelo neuropsicológico del envejecimiento se centra en las relaciones existentes entre la cognición y los factores de riesgo, los factores protectores, el cerebro y el estado clínico de los pacientes. Así pues, para el estudio de los cambios cognitivos asociados a la edad, son analizados algunos aspectos de la cognición como:
- Velocidad de procesamiento.
- Atención.
- Memoria y aprendizaje.
- Lenguaje.
- Funciones ejecutivas.
- Funciones premotoras, visoperceptivas y visoespaciales.
Pruebas asociadas al envejecimiento normal
Sobre el estado cognitivo general, la actividad funcional y el estado de ánimo:
- Mini-mental state examination (MMSE).
- Blessed Dementia Scale (BDS).
- Functional Activity Questionnaire (FAQ).
- Back Depression Inventory (BDI).
- Subtest de Información (WAIS-III).
Sobre la velocidad de procesamiento y la atención:
- Tarea de tiempos de reacción (PC, Vienna System)
- Paced Auditory Serial Addition Test (PASAT)
- Trail Making Test (TMT-A)
- Color Trails Test (CTT)
Por último, sobre las funciones visoespaciales, visoperceptivas y visoconstructivas:
- Resonancia magnética estructural.
- Resonancia magnética funcional.
Cambios cognitivos en la neuropsicología del envejecimiento normal
En el envejecimiento, es importante la variabilidad individual de cada uno que nos lleva a presentar unos u otros cambios en nuestro cuerpo. Sin embargo, existen varios factores que contribuyen a esa variabilidad:
- Estado de salud general: física, mental y emocional
- Nivel cultural
- Nivel de actividad física y cognitiva
- Factores hereditarios
- Factores económicos, sociales y familiares
Las funciones cognitivas en la neuropsicología del envejecimiento normal
Cuando envejecemos, hay algunas funciones cognitivas que se ven más afectadas que otras. Así pues, el envejecimiento afecta más a las habilidades fluidas que a las habilidades cristalizadas. Las primeras son algunas como el razonamiento, la memoria de trabajo, la velocidad de procesamiento… etc. Las segundas hacen referencia a los conocimientos acumulados y la experiencia.
Así, sabemos gracias a la investigación que el deterioro de algunas funcionescomienza en la juventud, mientras que otras permanecen a un mismo nivel hasta edades avanzadas. De esta manera, algunas funciones como el vocabulario, la información general o el recuerdo de episodios históricos o personales pasados se mantienen relativamente estables.
Otras funciones, como la habilidad aritmética, disminuye a partir de los 25 años. La velocidad de procesamiento de la información, la memoria episódica y la fluencia verbal disminuyen a partir de los 70 años.

Neuropsicología del envejecimiento patológico
En muchas de las patologías asociadas al envejecimiento encontramos el deterioro cognitivo leve (DCL). Se trata de un “estado” de afectación cognitiva superior al del grupo etario pertinente, no llegando a cumplir los criterios establecidos para la demencia. Así, según Petersen (2001), para el diagnóstico de DCL han de observarse los siguientes síntomas durante al menos seis meses:
- Quejas subjetivas de memoria, preferiblemente reveladas por informadores fiables.
- Quejas subjetivas de una o varias áreas cognitivas, preferiblemente reveladas por informadores fiables.
- Deterioro cognitivo en memoria o algún otro dominio cognitivo.
- Actividades de la vida diaria preservadas.
- Ausencia de demencia.
Así, parece claro que, con la edad, las funciones cognitivas disminuyen. La población de persona mayores cada vez es mayor y es por ello que han de ponerse en marcha mecanismos que mejoren su calidad de vida. El mundo ha de estar preparado para atender de forma efectiva e integral a los problemas que puedan surgir relacionados con el envejecimiento progresivo de la población.
FUENTE: https://lamenteesmaravillosa.com/la-neuropsicologia-del-envejecimiento/
La neuropsicología del desarrollo infantil
POR: PAULA VILLASANTE
La neuropsicología del desarrollo infantil es una disciplina que hace de puente entre la psicología y la neurología. Lo cierto es que en los últimos años ha crecido mucho, ya que cada vez somos más conscientes de todo lo que podemos cuidar de las futuras generaciones investigando en ella. Así, en este artículo te la presentamos.
En las últimas décadas, ha crecido el interés por los problemas de aprendizaje y desarrollo en niños. Así nace la neuropsicología del desarrollo infantil. Esta disciplina aborda la relación existente entre el proceso madurativo del sistema nervioso central y la conducta durante la infancia (1). Así, esta disciplina de la neuropsicología sitúa en un lugar central a la valoración del neurodesarrollo en la prevención y detección temprana de posibles trastornos (2).
Chávez (2003) plantea que para determinar si un niño presenta problemas en su neurodesarrollo es importante, en primer lugar, conocer la organización y desarrollo normal del sistema nervioso central. Esto es porque el conocimiento sobre el sistema nervioso y su desarrollo es la base para la prevención y detección de diferentes trastornos.
Del mismo modo, Rains (2003) se refiere a las alteraciones en el sistema nervioso y en la maduración cerebral por causas pre, peri y posnatales. Estas alteraciones, en casi la totalidad de los casos, producen como consecuencia trastornos neuropsicológicos en la infancia. Si estos no son detectados a tiempo, pueden aumentar sus secuelas: es por ello que los autores recalcan la importancia de la neuropsicología del desarrollo infantil.
Otros autores, como Weber y Reynolds (2004), recalcan la influencia de los factores ambientales el desarrollo cerebral. Así, realizan estudios en los que analizan la asociación entre la plasticidad cerebral y eventos traumáticos durante la infancia. Los autores explican que, en Estados Unidos, de los niños y niñas reportados anualmente por maltrato (evento traumático), entre un 27% y un 100% desarrollan secuelas físicas, conductuales, sociales, cognitivas o problemas emocionales.
Así, parece que el estudio de la neuropsicología del desarrollo infantil se centra en los factores de riesgo y los posibles trastornos psicopatológicos y neuropsicológicos que estos puedan provocar en niños y niñas (1).

Origen de las lesiones cerebrales infantiles
Según las autoras Cuervo y Ávila, la etiología de las lesiones cerebralesinfantiles puede clasificarse según diversos indicadores en función del momento en el que se den:
- Prenatales (toxoplasmosis, desnutrición intrauterina, maltrato intrauterino entre otros).
- Perinatales (hipoxia, meconio…).
- Posnatales (traumatismos cráneo-encefálicos, infecciones, desnutrición…).
De ahí la importancia de que en la evaluación se realice una historia clínica completa. Esta debe incluir toda la información referida a las características y condiciones del desarrollo durante los primeros años de vida. Algunos autores (5, 6, 7) clasifican las principales causas de lesión cerebral según el tipo de daño en:
- Traumáticas.
- Vasculares (hemorragias).
- Infecciosas (meningitis, toxoplasmosis).
- Metabólicas (galactosemia).
- Neurotóxicas.
Estos autores recalcan la importancia de la plasticidad cerebral y de la madurez neuropsicológica en la infancia para evaluar las secuelas y la recuperación después de una lesión.
Valoración de la neuropsicología del desarrollo infantil
Algunos autores (7) afirman que la valoración de la neuropsicología del desarrollo infantil no es igual a la valoración del adulto. Esto es porque la neuropsicología del desarrollo tiene como principal objeto de estudio el desarrollo de las funciones cognitivas y su relación con la maduración cerebral a lo largo del ciclo vital. Mientras, la neuropsicología del desarrollo infantil se centra en:
- Primero, las diferencias existentes en la maduración cerebral desde el nacimiento a la adolescencia entre niños y niñas,
- Las diferencias entre el cerebro adulto y el cerebro en desarrollo, así como…
- El patrón inverso que se observa en el desarrollo de la sustancia blanca frente al de la sustancia gris.
Madurez neuropsicológica
La madurez neuropsicológica se define como el nivel de organización y desarrollo madurativo que permite un desenvolvimiento en las funciones cognitivas y comportamentales, de acuerdo a la edad cronológica de la persona. Se resaltan los cambios durante el desarrollo, especialmente en la infancia.
De esta manera, la evaluación e intervención de la neuropsicología del desarrollo infantil debe partir de objetivos específicos acordes con la edadde la niña o el niño (1).

Evaluación del neurodesarrollo infantil
En la infancia, la etiología de los trastornos neuropsicológicos se puede ubicar en dos grupos (1):
- Primero, los sujetos con afectación específica del desarrollo madurativo.
- Segundo, los sujetos que después de un desarrollo inicial normal sufren un accidente patológico que deja secuelas que alteran de forma focal o difusa dicho desarrollo.
Áreas que deben ser evaluadas en neuropsicología infantil (10)
- Motricidad
- Destreza manual.
- Orientación derecha-izquierda.
- Praxias orofaciales.
- Control verbal de la motricidad.
- Percepción
- Visual.
- Auditiva.
- Táctil.
- Lenguaje
- Capacidaes receptivas y expresivas del lenguaje oral.
- Aspectos psicoeducativos.
- Memoria
- Verbal y no verbal.
- A corto y largo plazo.
Algunas pruebas neuropsicológicas del desarrollo infantil
- Cuestionario de Madurez neuropsicológica infantil (CUMANN).
- Prueba ENI (Evaluación Neuropsicológica Infantil).
Así, queda claro que la intervención neuropsicológica del desarrollo infantil ha de ser global. En sociedades como la actual son urgentes la detección, rehabilitación y estimulación de funciones que favorezcan la madurez neuropsicológica. Por ello es importante el desarrollo de disciplinas como la neuropsicología del desarrollo infantil, con el objetivo de prevenir la salud de los niños.
FUENTE: https://lamenteesmaravillosa.com/la-neuropsicologia-del-desarrollo-infantil/
