Evaluación neuropsicológica en la historia.

El extraño caso de Phineas Gage: cómo un accidente reveló la importancia del cerebro en nuestra personalidad

POR: FRACISCO MARIA

En la historia de la neurociencia, uno de los casos más intrigantes y reveladores es el de Phineas Gage, un hombre que sufrió un grave accidente que le causó daños en el cerebro y que cambió por completo su personalidad. Este caso, ocurrido en el siglo XIX, permitió a los médicos y científicos comprender la relación entre el cerebro y la personalidad humana, y sentó las bases para futuras investigaciones en el campo de la neuropsicología.

¿Quién era Gage?

Phineas Gage era un joven capataz de una cuadrilla de trabajadores de ferrocarril en Vermont, Estados Unidos. El 13 de septiembre de 1848, mientras se encontraba trabajando, un desafortunado accidente cambió su vida para siempre. Durante una explosión, una barra de hierro de un metro de largo y tres centímetros de diámetro atravesó su cráneo, penetrando por la mejilla izquierda y saliendo por la parte superior de su cabeza.

Sorprendentemente, Gage no murió en el acto, sino que, a pesar de la gravedad de sus heridas, logró mantenerse consciente y fue llevado a un médico cercano. Aunque su vida fue salvada, sufría de una herida abierta en el cráneo y una parte del cerebro había sido dañada irreversiblemente.

Cambio de personalidad

Lo que hizo famoso a Phineas Gage no fue solo su supervivencia, sino el cambio radical en su personalidad que se produjo después del accidente. Antes del incidente, era descrito como un hombre tranquilo, inteligente y trabajador. Sin embargo, después del accidente, sus amigos y familiares notaron un cambio drástico en su comportamiento.

Gage se volvió impulsivo, irrespetuoso, impaciente e incapaz de seguir normas sociales básicas. Perdió su trabajo y sus relaciones personales se deterioraron rápidamente. Se convirtió en una persona impredecible y violenta, lo que le llevó a tener dificultades para mantener empleo y amigos.

El interés de los científicos

Este caso despertó el interés de los científicos de la época, especialmente del médico y neurólogo John Harlow, quien trató a Gage y documentó su caso. Harlow quedó fascinado por la relación directa entre el daño cerebral y los cambios en la personalidad.

A través del caso de Phineas Gage, los científicos comenzaron a comprender la importancia del cerebro en la regulación de nuestras emociones y comportamientos. Antes de este caso, se creía que la personalidad estaba ubicada en el corazón o en otros órganos del cuerpo, pero Gage demostró que el cerebro era el centro de control.

Esto llevó al desarrollo de la neuropsicología, una disciplina que estudia la relación entre el cerebro y el comportamiento humano. Gracias a casos como el de Gage, se pudo establecer que diferentes áreas del cerebro están asociadas con diferentes funciones cognitivas y emocionales.

A pesar de que Phineas Gage falleció doce años después del accidente a causa de convulsiones recurrentes, su legado perdura en el campo de la neurociencia. Su caso fue fundamental para comprender la relación entre el cerebro y la personalidad y para sentar las bases de futuras investigaciones en el campo de la neuropsicología.

FUENTE: https://okdiario.com/ciencia/extrano-caso-phineas-gage-como-accidente-revelo-importancia-del-cerebro-nuestra-personalidad-12134651

«Cargan» una experiencia sintética en un cerebro humano

POR: FRANCISCO MARIA

La implantación de una realidad virtual, cargada directamente en el cerebro humano, podría ser posible en el futuro. Científicos del MIT han desarrollado un experimento en el cual han comprobado que es posible introducir una experiencia sintética en el cerebro. Aprovechando los electrodos implantados en un paciente, probaron inducirle una experiencia sensorial. Al mostrarle una caja negra, vio dos ojos y una boca, y cuando le mostraron una pelota, tuvo la misma visión.

La primera experiencia sintética cargada en un cerebro

El experimento fue desarrollado por la profesora Nancy Gail Kanwisher, del Departamento de Ciencias Cerebrales y Cognitivas del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Las visiones del paciente, provocadas de forma deliberada, son la primera experiencia de este tipo conseguida en un laboratorio. Los electrodos fueron colocados para observar las convulsiones del paciente, pero también se utilizaron para “escribir” en las neuronas las señales que llevaron a este a ver los ojos y la boca donde no estaban.

Kanwisher y su equipo investigan el área fusiforme de la cara, el sector principal del sistema visual humano que se activa cuando ve un rostro, el que está especializado para el reconocimiento facial. En este caso, invirtieron el proceso: activaron esa región del cerebro, de forma deliberada, para que el paciente viera algo que solo estaba en su mente.

La implantación de una realidad digital es posible

Lo más importante de este experimento ha sido comprobar que es posible implantar una realidad digital en el cerebro, aunque la posibilidad es actualmente muy remota.

Wired explicó que el cerebro es un entorno muy difícil de gestionar. Para lograr una representación significativa, se necesitan una gran cantidad de electrodos dirigidos con extrema precisión, pues los pensamientos son neurológicamente muy específicos.

Para una mayor precisión, se necesitarían muchos más electrodos, pero en la actualidad solamente está permitido el uso de un máximo de 1.000. Sin embargo, la DARPA, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa de los EE.UU., está trabajando en una interfaz con 64.000 electrodos y se ha propuesto llegar hasta el millón. Según Wired, con esta potencia aún no se conseguirá crear una realidad virtual medianamente engañosa para el cerebro.

La experiencia cerebral es individualizada

En esta experiencia, las imágenes que el paciente logró ver eran muy rudimentarias. Para Wired, ha sido una primera experiencia muy modesta, que solo muestra lo que hipotéticamente se podría lograr.

Pero aún queda un problema a resolver. Las experiencias de cada persona son individualizadas, lo cual significa que, en caso de desarrollarse esta tecnología, cada persona que recibiera la misma implantación percibirá cosas diferentes.

Deja tus comentarios sobre esta primera «carga» de una experiencia sintética en un cerebro humano.

FUENTE: https://okdiario.com/ciencia/cargan-experiencia-sintetica-cerebro-humano-8212372

Trucos en nuestro cerebro para no repetir errores

POR: FRANCISCO MARIA

El ser humano tiende a cometer errores, es algo natural y forma parte de nuestro proceso de aprendizaje. Sin embargo, en muchas ocasiones, estos errores se repiten una y otra vez, lo que puede ser frustrante y generar sentimientos de incompetencia. ¿Por qué sucede esto? ¿Cómo podemos evitar caer en los mismos errores una y otra vez? En este artículo, vamos a explorar algunos trucos en nuestro cerebro para no repetir errores.

Reconocer el error

El primer paso para evitar repetir un error es reconocer que se ha cometido. Es importante ser honestos con nosotros mismos y aceptar que hemos fallado en algo. Este reconocimiento nos permite aprender de nuestros errores y evitar caer en ellos en el futuro.

Aprender de los errores

Una vez que hemos reconocido el error, es importante analizarlo y aprender de él. ¿Qué fue lo que salió mal? ¿Qué podríamos haber hecho de manera diferente? ¿Qué podemos hacer para evitar que esto vuelva a suceder en el futuro? Hacer estas preguntas nos permite identificar las áreas en las que podemos mejorar y desarrollar estrategias para evitar errores similares en el futuro.

Usar la memoria a corto plazo

Nuestra memoria a corto plazo nos permite recordar información por un corto período de tiempo. Usar esta memoria para recordar los errores cometidos recientemente puede ayudarnos a evitar repetirlos en el futuro. Por ejemplo, si hemos olvidado cerrar la puerta de nuestra casa en varias ocasiones, podemos hacer un esfuerzo consciente para recordar cerrarla cada vez que salimos.

Crear un recordatorio

Si hemos identificado un patrón en nuestros errores, podemos crear un recordatorio para ayudarnos a recordar lo que debemos hacer para evitarlos. Por ejemplo, si olvidamos enviar correos electrónicos importantes con frecuencia, podemos crear un recordatorio en nuestro teléfono para que nos recuerde que lo hagamos.

Practicar la atención plena

La atención plena es un estado mental en el que nos enfocamos en el momento presente y observamos nuestros pensamientos y emociones sin juzgarlos. Practicar la atención plena puede ayudarnos a evitar errores al estar más presentes y conscientes de lo que estamos haciendo. Por ejemplo, si estamos cocinando y estamos distraídos, podemos cometer errores que podrían haberse evitado si hubiéramos estado más atentos.

Tomar un descanso

Si estamos cometiendo el mismo error una y otra vez, puede ser útil tomar un descanso y alejarnos de la situación. Tomar un descanso nos permite despejar nuestra mente y ver las cosas desde una perspectiva diferente. Esto puede ayudarnos a identificar la causa subyacente del error y desarrollar estrategias más efectivas para evitarlo en el futuro.

Desarrollar un hábito

Desarrollar un hábito consistente puede ayudarnos a evitar erroresrepetitivos. Por ejemplo, si siempre olvidamos nuestra llave en casa, podemos desarrollar el hábito de ponerla en el mismo lugar cada vez que lleguemos a casa. Esto nos permite evitar errores sin tener que pensar conscientemente en ello.

Pedir ayuda

Si estamos luchando por evitar un error, puede ser útil pedir ayuda a alguien que pueda ayudarnos. Pedir ayuda no es una señal de debilidad, sino una señal de que estamos dispuestos a aprender y mejorar. Un mentor, un amigo o un colega pueden proporcionar una perspectiva diferente y ayudarnos a encontrar una solución efectiva.

Al aplicar algunos de estos trucos en nuestro cerebro, podemos evitar errores repetitivos y mejorar nuestra capacidad para aprender y crecer.

FUENTE: https://okdiario.com/ciencia/trucos-nuestro-cerebro-no-repetir-errores-10956472