Neuropsicología de la distimia: anatomía de la tristeza crónica
POR: VALERIA SABATER
El trastorno depresivo persistente no siempre responde al enfoque farmacológico. Esa apatía crónica, esa desesperanza y mal humor tienen un origen más complejo de lo que podamos pensar. Así, la neuropsicología de la distimia nos recuerda que esta condición se relaciona con una serie de procesos cerebrales y situaciones sociales a tener en cuenta.
Cuando revisamos la incidencia de la distimia en la población hay un detalle que no podemos dejar de lado. Los estudios clínicos nos dicen que este trastorno afecta a un 5% de la población, en especial a las mujeres. Ahora bien, si hay algo que saben bien los especialistas es que hay muchas personas que viven en su día a día con este cuadro psicopatológico sin dar el paso, sin pedir ayuda. Esta indefensión y abatimiento se cronifica de tal modo que la probabilidad de que los datos de incidencia sean mayores de lo que pensamos es grande.
La distimia o más recientemente “trastorno depresivo persistente”, afecta en mayor grado a las mujeres y se caracteriza por el ánimo bajo, cansancio y tristeza recurrente. Son estados pueden arrastrarse durante años.
Por otro lado, cabe señalar que desde que el último volumen del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V) cambió el término de “distimia” por el de trastorno depresivo persistente, no han dejado de realizarse más y más estudios con un único fin. El propósito de la comunidad médica y científica es poder delimitar y comprender mucho mejor esta condición. Estamos ante una enfermedad mucho más leve que la depresión mayor. Sin embargo y dada la dificultad a la hora de tratar esta condición, es común que muchos pacientes acaben derivando en algún momento en otras afecciones y trastornos mentales.

Neuropsicología de la distimia (trastorno depresivo persistente)
Fue el psiquiatra Robert Spitzer quien en los años 60 acuñó definió y “depuró” esta condición clínica diferenciándola de otros términos poco acertados. Hasta que este célebre especialista no se empeñó en mejorar y pulir la clasificación de las enfermedades mentales, la distimia se relacionaba más bien con un tipo de personalidad. Definía a aquellas personas con un enfoque depresivo, neurótico y con un ánimo débil.
Desde los años 60 hasta la actualidad, el trastorno depresivo persistente sigue depurándose para poder llegar a la raíz del problema. Así, y para que una persona reciba este diagnóstico debe recoger las siguientes condiciones clasificatorias:
- Estado de ánimo depresivo con una duración mínima de 2 años.
- Presencia del al menos dos de las siguientes características
- Pérdida o incremento del apetito.
- Insomnio o hipersomnia.
- Falta de energía o fatiga.
- Baja autoestima.
- Déficits de concentración o dificultades para tomar decisiones.
- Sentimientos de desesperanza.
- Malestar, sufrimiento continuado.
- No hay episodios psicóticos, maniáticos, ni otras enfermedades orgánicas ni tampoco sospechas de una depresión mayor.

¿Qué ocurre en mi cerebro si me diagnostican un trastorno depresivo recurrente (distimia)?
Cuando una persona recibe el diagnóstico lo que experimenta muchas veces es alivio. Esto es así por una razón evidente. Hay quien lleva arrastrando desde la adolescencia esa sombra. Ese vacío que entraba de forma constante por una puerta entreabierta para dejar libre el abatimiento, y ese olor persistente de la tristeza que todo lo envuelve.
La neuropsicología de la distimia nos dice que esta condición tiene un origen. Se cree que el estrés y ese incremento de catecolaminas y hormonas como el cortisol, afectan a nuestra capacidad para regular el estado de ánimo.
- La investigación clínica, y sobre todo el avance en las tecnologías de imágenes cerebrales, como la resonancia magnética, nos han dado la oportunidad de descubrir datos muy reveladores. Uno de ellos es la presencia de una baja actividad en todas esas áreas cerebrales relacionadas con la resolución de problemas, la regulación del sueño, el apetito e incluso con nuestra sociabilidad.
- La mayoría de esos procesos citados se centran en un área muy especial.Se trata de la corteza cingulada anterior, encargada del control ejecutivo y emocional, la misma que evidencia, como decimos, una baja actividad en todos los pacientes con trastorno depresivo recurrente.

La corteza cingulada y las neuronas de Von Ecónomo
- La corteza cingulada anterior forma parte de una red encargada de generar múltiples procesos. Nos ayuda a procesar la información, tanto la sensorial como la emocional. Nos ayuda a mantener la atención mientras nos movemos o interaccionamos con los demás. Es ella quien facilita que mantengamos el interés en nuestro entorno, la que actúa como puente entre la emoción y la atención.
- Asimismo, en esta área cerebral se hallan también las llamadas neuronas de Von Ecónomo. Todos hemos oído hablar de las neuronas espejo, pero estas últimas requieren también de nuestro interés por una razón clave. Estas células nerviosas se conectan con otras para facilitar y procesar la información relativa al dolor, el hambre, y lo que es más importante, son ellas las que estimulan la generación de “emociones sociales” como la confianza, el amor, el resentimiento…
- Las neuronas de Von Ecónomo están presentes también en simios, delfines, ballenas y elefantes. Animales que como nosotros, también se deprimen, también evidencian el llamado “sufrimiento social”. Es decir, factores como la soledad, el rechazo o la pérdida de una posición en la jerarquía de su grupo, les puede generar tristeza y dolor emocional.
Son como vemos datos muy interesantes.

En conclusión: en busca de respuestas
Llegados a este punto y sabiendo lo que nos revela la neuropsicología de la distimia, la pregunta es la siguiente ¿qué hace que esas áreas relacionadas con este trastorno dejen de funcionar como deben? Aún más, ¿qué podemos hacer para que vuelvan a regularse? En vista de que estos estados se alargan en el tiempo y que no siempre reaccionan al enfoque farmacológico, es necesario seguir profundizando en estas cuestiones.
Se sabe, por ejemplo, que hay un componente hereditario. Asimismo, la sensación de aislamiento o el haber sufrido una pérdida o el simple hecho de no sentirnos útiles en un momento dado genera estos estados crónicos de sufrimiento. La neuropsicología de la distimia nos dice que a menudo muchos pacientes mejoran cuando inician proyectos nuevos. El simple hecho de dar un cambio a nuestra vida y sentirnos nuevamente involucrados con algo o alguien genera un avance tan positivo como esperanzador.
No nos rindamos. A medida que conozcamos mucho más estas enfermedades estaremos en disposición de dar mejores respuestas. Hasta el momento quedémonos con esto: la distimia es tratable y con una buena intervención y enfoque psicoterapéutico la podremos superar.
FUENTE: https://lamenteesmaravillosa.com/neuropsicologia-de-la-distimia-anatomia-de-la-tristeza-cronica/
Las 12 psicólogas más influyentes de la historia
POR: SARA GONZÁLEZ JUAREZ
¿Has escuchado sobre la técnica de la desensibilización sistemática o la teoría del apego? Estos son algunos de los aportes realizados por mujeres a la psicología. Acompáñanos en este merecido reconocimiento.

Sigmund Freud, Burrhus Frederic Skinner, Albert Bandura, John B. Watson, estos nombres y otros tantos nunca faltarán en los libros de texto de la carrera de psicología. No obstante, y como pasa a menudo en otras disciplinas, las psicólogas más influyentes de la historia suelen quedar fuera de la mirada pública.
Es por ello que aquí te traemos 12 de ellas, pioneras y autoras de teorías que hicieron dar a esta ciencia pasos de gigante. No te pierdas nada, pues no pueden faltar en tus apuntes ni en tus conocimientos teóricos.
1. Mary Cover Jones

Considerada la madre del conductismo, Mary Cover Jones trabajó junto al psicólogo estadounidense John B. Watson en el estudio del condicionamiento del miedo. Afectada por el resultado del experimento del pequeño Albert (al que condicionaron una fobia a animales con pelo), decidió dedicar su carrera a tratar fobias en infantes.
El resultado, y el mayor de sus logros, fue el desarrollo de la técnica de la desensibilización sistemática, la cual se emplea aún hoy para la superación de trastornos del miedo. Frente al caso de Albert presentó el caso de Peter, un niño con el que consiguió revertir el caso de fobia.
2. Mercedes Rodrigo

Esta psicóloga, nacida en España, hizo importantes contribuciones a la psicología de la educación a través de su especialidad en psicometría. Mercedes Rodrigo vivió en Colombia y Puerto Rico, donde introdujo la psicotecnia en las universidades y ayudó a muchas personas a formarse en esta profesión.
3. Margaret Floy Washburn

A principios del siglo XX nos encontramos con la primera mujer en obtener un doctorado en psicología. Pese a que no la admitían en la universidad, Margaret acudió como oyente y acabó bajo la tutela del psicólogo británico Edward B. Titchener en la Universidad de Cornell. Sus estudios sobre la percepción sensorial y la psicología comparada obtuvieron el reconocimiento de sus colegas, pero fueron olvidados por la historia.
4. Edith Eger

El nombre de Viktor Frankl y su obra El hombre en busca de sentido (1946) es reconocido por todos, no tanto es así con La bailarina de Auschwitz (2017), donde Edith Eger relata su propia experiencia como prisionera de un campo de concentración.
Su increíble sensibilidad y su historia de resiliencia la llevaron a estudiar psicología para ayudar a otras personas a superar sus experiencias traumáticas.
5. Brenda Milner

Considerada por muchos como la madre de la neuropsicología. A día de hoy, sigue investigando los correlatos neuronales de la memoria en la Universidad de McGill. Brenda Milner destaca por su implicación en el caso del paciente H.M., una persona con amnesia anterógrada, adquirida tras una cirugía para corregir su epilepsia. Gracias a ella, sabemos que la memoria no se rige por un único sistema.
6. Mary Ainsworth

Mary Ainsworth pasó a la historia como una de las psicólogas más influyentes por el desarrollo de su teoría del apego, donde definía los tipos que hoy en día se siguen nombrando: seguro, evitativo y ambivalente. Sus aportes a la psicología del desarrollo son imprescindibles para cualquiera que quiera dedicarse a este campo.
7. Laura Posner

No se puede concebir la escuela de la terapia Gestalt sin Laura Posner. Esta corriente humanista y existencialista tomó fuerza gracias a su enfoque y al de su marido, Fritz Perls, que incidía en la capacidad que tiene el ser humano para desarrollarse y ganar autonomía. Con ella se diferenciaron del psicoanálisis y abrieron una nueva vía para explorar la mente desde la creatividad y el positivismo.
8. Anna Freud

Siguiendo con corrientes no conductistas, no podemos dejar de mencionar a Anna Freud, señalada antes como hija de su padre (Sigmund Freud) que como psicóloga. Fue pionera en extender la terapia psicoanalítica al campo infantil, centrándose sobre todo en los mecanismos de defensa. Su figura merece ser recordada más allá de la sombra de su padre.
9. Mary Whiton Calkins

Esta célebre filósofa y psicóloga estadounidense fue la primera mujer en presidir la American Psychology Association (APA), a pesar de que murió sin obtener el título de doctora en psicología por ser mujer. A ella le debemos sus muchos años de formación en la universidad y la teoría de los pares asociados en el funcionamiento de la memoria.
10. Mamie Phipps Clark

Fue la primera mujer negra en graduarse en la Universidad de Columbia. Sus estudios sobre la identidad de raza y la autoestima han sido imprescindibles para el avance sobre la psicología de las minorías. Diseñó la prueba de la muñeca de Clark y participó en el famoso caso Brown contra la Junta de Educación de 1954.
11. Eleanor Maccoby

En el presente también encontramos mujeres que han hecho crecer la psicología. Una de ellas es Eleanor Maccoby, revolucionaria en el campo de estudio de los roles sexuales y la atención e impacto del divorcio en menores. Su perspectiva de género en la transmisión de roles sexuales no puede dejarse en el tintero cuando se trata de psicología moderna.
12. Marsha Linehan

Este listado de las psicólogas más influyentes finaliza con la creadora de la terapia dialéctica conductual, Marsha Linehan es profesora adjunta de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento en la Universidad de Washington.
Su principal campo de estudio es el trastorno límite de la personalidad y el suicidio, área en la que ha publicado docenas de trabajos científicos y obtenido premios y reconocimientos al respecto.
Y siempre faltan psicólogas en la lista
Aquí has podido conocer —o reencontrarte— con algunas de las psicólogas más influyentes de la historia, pero a esta lista pueden añadirse muchos otros nombres, como Evelyn Hooker, Eve Kosofsky Sedgwick o Suzanne A. Imes. Si sientes curiosidad, te animamos a seguir descubriendo a estas mujeres y sus valiosas contribuciones a esta disciplina.
FUENTE: https://lamenteesmaravillosa.com/psicologas-mas-influyentes-de-la-historia/
¿Sabías que la natación es buena para el cerebro?
POR: FRANCISCO MARIA
¿Sabías que la natación es mucho más que una actividad física divertida? Estudios recientes han demostrado que la natación también es una excelente forma de mejorar la salud del cerebro. Una investigación reciente publicada en el Journal of Science and Medicine in Sport descubrió que la natación es beneficiosa para la función cognitiva. Los investigadores realizaron pruebas cognitivas a un grupo de niños antes y después de un programa de natación de seis meses. Los resultados mostraron que los niños que nadaron mostraron mejoras significativas en la memoria, el lenguaje, el razonamiento y la capacidad de resolver problemas.
Mejora en la toma de decisiones
Además, un estudio publicado en el Journal of Aging and Health descubrió que la natación mejora la función ejecutiva, la capacidad de tomar decisionesrápidas y planificar, en personas mayores. La razón es que se trata de una actividad aeróbica de bajo impacto, por lo que es una excelente forma de ejercitarse sin sobrecargar sus articulaciones.
Potencia la memoria
Otro estudio publicado en el Journal of Sports Medicine and Physical Fitness descubrió que la natación mejora la memoria, la atención, el lenguaje y el aprendizaje. Los investigadores descubrieron que los participantes que nadaron durante 40 minutos, tres veces a la semana durante un mes, mostraron mejoras significativas en sus habilidades cognitivas.
Por último, un estudio publicado en el Journal of Neurological Sciences llegó a la conclusión de que la natación mejora la función cognitiva en personas con enfermedad de Alzheimer. Los investigadores descubrieron que los participantes que nadaron durante dos meses mostraron mejoras significativas en su memoria, lenguaje y capacidad de resolver problemas.
Si quieres perder o mantener tu peso, practica natación
Si quieres perder o mantener tu peso, practica natación. La natación es un ejercicio completo que afecta todos los grupos musculares del cuerpo. Realmente se queman muchas calorías y se fortalecen los músculos. Esto hace que la natación sea una excelente forma de quemar grasa y mantener el peso.
Además, la natación ofrece muchos otros beneficios para la salud. Una ventaja importante es que se trata de una forma de ejercicio muy segura. No hay impacto en las articulaciones, por lo que es una actividad física apta para todos los grupos de edad. También se puede realizar en todas las condiciones climáticas, por lo que es una excelente forma de realizar ejercicio sin importar el tiempo.
Diversión y relajación
Por otra parte, la natación es un deporte divertido y relajante. No sólo se queman calorías, sino que también se puede disfrutar del agua y pasar un buen rato. Esto significa que se puede practicar la natación de forma regular para que sea una parte importante de tu estilo de vida saludable.
Por último, la natación es una forma barata y accesible de hacer ejercicio. No se necesitan equipos costosos ni acceso a un gimnasio. Puedes utilizar una piscina pública o una piscina privada para realizar la natación. Por todo ello, cualquiera puede practicar natación para perder o mantener su peso.
FUENTE: https://okdiario.com/ciencia/sabias-que-natacion-buena-cerebro-10560647
