Insomnio, que tengas dulces sueños. Por: ÁLVARO CABEZUELO
Das otra vuelta más en la cama y cambias de nuevo la postura. Pruebas a contar ovejas…1…2…3… Nada. No hay manera.
Te levantas, vas al frigorífico y bebes agua. Recorres el pasillo con la convicción de que ahora sí que vas a conseguir conciliar el sueño…
Pero no. No hay forma. Mañana será otro día en el que me pesará mi rutina, volverá a llegar la noche y de nuevo a dar vueltas infinitas, ¿Qué es lo que no te deja dormir?
¿Qué no nos deja dormir?
Cuando padecemos insomnio, en muchas ocasiones no conseguimos dormir bien por el propio miedo a no dormir que se da antes de ir a la cama y que no permite conciliar el sueño.
Otras veces, es nuestra mente activa la que impide el sueño, rondando una y otra vez, trabajando en la resolución de problemas diarios, asuntos de familia, planes, preocupaciones y dolores corporales, trabajo…etc.
Intentar controlar los pensamientos
se vuele irónico y paradójico
y genera más pensamientos insomnes

Hay creencias que no favorecen la conciliación del sueño, por ejemplo, considerar que es tiempo perdido o no hacer caso a tu cuerpo tomando sustancias que te mantienen despierto.
La importancia de dormir bien
Cuando se tiene sueño es importante dormir aunque sea una cabezada, incluso si aparece mientras se desempeña un trabajo muy importante, como conducir un tren o realizar una intervención quirúrgica, es importante parar unos minutos y dormir, pues de nuestros actos no solo depende nuestra vida sino la de otras.
Además de poner orden en nuestro estilo de vida, hacer ejercicio mejora a medio plazo la calidad del sueño, ejerce un efecto ansiolítico y antidepresivo, sobre todo si es de tipo aeróbico.
Hacer ejercicio mejora la latencia, duración y calidad del sueño y la capacidad para descansar y conseguir un sueño reparador.
Es importante no realizar una actividad física inmediatamente antes de acostarse, a menos que se trate, por ejemplo, de un paseo tranquilo al aire libre o de otras actividades recreativas que ayudan a aliviar tensiones, despejar la cabeza y mejora el humor.

Recomendaciones y técnicas para el insomnio
1) Valorar la importancia del sueño para una vida rica y feliz.
2) Reorganizarse: es importante dar tiempo a cada cosa (incluso tener tiempo para dormir), regular la vida y las actividades diarias. La forma de vivir está en relación con la forma de dormir y viceversa.
3) Definir unas metas de trabajo diario y tener la satisfacción de haberlas cumplido. Puede haber factores que imposibiliten planificar cómo será el día siguiente, pero en cualquier caso, ordenar la actividad es ordenar el sueño: agenda, horarios, cuadrantes…
4) Mantener horarios regulares: levantarse y acostarse todo los día casi a la misma hora, independientemente si se tiene sueño o no.
5) Suprimir el café y las bebidas de cola y cuidar la alimentación, especialmente lo que se cena.
Pueden entorpecer el sueño las bebidas estimulantes como el té, el café, el chocolate, el guaraná, la yerba mate o los refrescos de cola. También las comidas muy condimentadas con especias picantes o los alimentos que producen flatulencia, acidez, reflujo o diarrea.
El chocolate, la menta y las comidas grasas disminuyen la presión del esfínter, lo que causa reflujo del esófago en su interior en personas predispuestas.
En general, resulta aconsejable acostarse al menos 2 horas después de haber cenado para evitar problemas de reflujo.
MAL: los alimentos que poseen propiedades diuréticas, como el perejil, las endivias, el apio, el ajo, la berenjena o la cebolla pueden hacer que nuestro sueño se vea interrumpido.
BIEN: sin embargo, hay alimentos que favorecen el sueño por ser ricos en triptófano ( plátanos, pasta, arroz, cereales integrales, dátiles, higos secos, nueces) o en melatonina (maíz, tomates o patatas).
6) Buscar un mejor lugar para dormir y tenerlo como un refugio, como un rincón acogedor.
7) Sacar un pie de la sábana o manta, regula la temperatura corporal y ayuda a conseguir una mejor circulación.
8) Escribir: si aparecen nuevas ideas o planes una vez acostado, es bueno tener papel y lápiz a mano para plasmarlos. Al quedar escritos, uno se libera de ellos de alguna manera: desaparecen del pensamiento y se puede dormir tranquilo.
9) Meditar mejora la atención dirigida hacia la respiración y predispone a un estado de tranquilidad mental.
Os deseamos dulces sueños…

RECUPERADO DE: https://lamenteesmaravillosa.com/insomnio-que-tengas-dulces-suenos/
Consumir pornografía, ¿mi pareja ya no me desea? Por: RAQUEL LEMOS RODRÑIGUEZ
En las relaciones de pareja el consumo de pornografía por parte de uno de los miembros de la relación hace saltar una señal de alarma: falta de deseo. ¿Debería preocuparnos el consumo de pornografía aún estando en pareja?

Consumir pornografía es algo que todos en mayor o menor medida hemos hecho o seguimos haciendo. Sin embargo, todo el material pornográfico parece estar solo destinado para personas solteras, ¿qué ocurre cuando estamos en pareja?
En las relaciones de pareja el consumo de pornografía por parte de uno de los miembros de la relación hace saltar una señal de alarma: falta de deseo. Sin embargo, ¿debería preocuparnos el consumo de pornografía aún estando en pareja?
¿Qué es realmente la pornografía?

Cuando pensamos en pornografía, de manera automática nos viene a la cabeza la cantidad de vídeos y fotos que podemos encontrar de manera gratuita o de pago a través de internet. Sin embargo, no podemos olvidarnos de otros tipos de materiales que difunden este contenido.
Nos estamos refiriendo a revistas e incluso relatos escritos que también podemos encontrar con tan solo buscarlos en internet. Hay una gran variedad de fuentes.
Consumir pornografía
Fomentar el deseo
La pornografía tiene un único objetivo que es buscar y obtener placer sexual por medio de imágenes y vídeos se fomenta el deseo. Esto también ocurre si leemos un relato pornográfico en el que, además, aquí entra en juego nuestra imaginación.
Descubre: 5 mitos sobre el sexo
Con todo esto, la pornografía ha quedado relegada a un uso individual y privado. Las personas la utilizan para masturbarse y obtener satisfacción sexual. Sin embargo, pocas son las que comparten este disfrute con sus parejas.
De hecho, en las relaciones de pareja muchas son las personas que continúan consumiendo este contenido, pero a escondidas por miedo a la reacción de su pareja. ¿Por qué?
Lee: Cuáles son los signos de insatisfacción en una relación
Consumir pornografía
Los celos, las inseguridades y las creencias

La relación de pareja “ideal” a la que todos aspiramos, porque es el modelo que la sociedad nos inculca. Es aquella en la que dos personas se aman, están juntas y son fieles en todos los sentidos.
Con “fidelidad en todos los sentidos” entendemos que no se puede mirar a otras personas, sentir deseo por alguien más. Decir frases como “aquella persona me parece muy atractiva” o consumir pornografía.
Todos tenemos ojos en la cara y el hecho de estar en pareja no implica que no te puedan resultar atractivas otras personas. Esto no significa que no desees a tu pareja y, menos aún, que la dejarías por otra persona. Esto es un extremo que hemos adoptado como costumbre.
Los celos y las inseguridades en las relaciones están a la orden del día. Creemos que nuestra pareja es nuestra posesión y que está en constante peligro de que alguien nos la pueda arrebatar. Por eso, en el momento en el que nuestra pareja consume porno nos preguntamos si ya no nos desea y qué podemos hacer para que eso no vuelva a ocurrir.
Lee: Los celos: la cara opuesta del romanticismo
La pornografía no indica ningún problema en la relación. Eso es lo que queremos ver debido a inseguridades y miedos que nosotros estamos proyectando en nuestra pareja y que deberíamos resolver.
Las personas no tendrían por qué dejar de consumir contenido pornográfico solo por estar en pareja. Es más, podrían ver juntos ese contenido. El disfrute juntos favorecería mucho más a la relación que los enfados y recriminaciones por miedos que no tienen sentido.
¿Cuándo se considera la pornografía un problema?
La pornografía puede hacer volar la imaginación, aumentar el deseo en la pareja y hacer que sus relaciones sexuales se enriquezcan. Nunca se deja de aprender y menos aún en este ámbito.
Sin embargo, este tipo de contenido puede ser dañino si está presente en los ejemplos que a continuación describiremos:
- Es utilizada de manera excesiva y disfuncional.
- Se recurre a este contenido como vía de escape a los problemas de pareja.
- La persona ha caído en una adicción que la ha aislado y repercute de manera negativa en su relación con los demás.
Lee: 5 errores que perjudican tu vida sexual
En todos estos casos, tenemos que pedir ayuda profesional. Todo exceso es negativo y todo, hasta lo que menos nos imaginamos, nos puede generar una adicción.
Sin embargo, si ninguno de los ejemplos anteriores está presente, el consumo de pornografía no tiene nada de negativo. Ver este tipo de contenido puede ayudar a un aumento de la libido y de ideas sobre nuevos juegos sexuales.Es el momento de romper con ciertas creencias y tabúes que giran alrededor del consumo de porno.
RECUPERADO DE: https://mejorconsalud.as.com/consumir-pornografia-pareja-ya-no-me-desea/
Cómo superar el miedo a la oscuridad. Por: GEMA SÁNCHEZ CUEVAS
¿Te da miedo la oscuridad? ¿Tienes pánico a la noche? El miedo a la oscuridad es algo bastante normal en la infancia. Sin embargo, no tratarlo adecuadamente puede derivar en una fobia. Si es tu caso, en este artículo encontrarás algunas estrategias para superar ese miedo.
El miedo a la oscuridad o nictofobia es un miedo irracional a la noche o a los espacios oscuros, generada por una percepción distorsionada del cerebro de lo que podría pasar en esas circunstancias. En realidad, en el miedo a la oscuridad no es la propia noche lo que te asusta, sino los riesgos que te imaginas que corres.
“El miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son”.
-Tito Livio-
En los adultos el miedo a la oscuridad debe ser tratado como una fobia. Este miedo suele proceder de recuerdos traumáticos específicos que se produjeron en la oscuridad o de terrores de la infancia no superados.
Estrategias para superar el miedo a la oscuridad

Para superar el miedo a la oscuridad hay que aliviar el dolor de tiempos pasados, generalmente de nuestra infancia. Enfrentarte a tu miedo de forma racional es la vía para superarlo. Puedes hacerlo siguiendo las siguientes estrategias:
1. Apaga la luz voluntariamente
Las personas que sufren de nictofobia suelen estar cansadas y somnolientas. Esto se debe a que el sueño es mucho más reparador si se duerme a oscuras. Incluso la luz tenue impide conciliar un sueño profundo. El problema es que este cansancio puede acentuar la sensación de miedo.
Las personas con miedo a la oscuridad pueden empezar a reducir la luz paulatinamente a la hora de dormir. Al hacerlo poco a poco, a lo largo de varios días, es más fácil acostumbrarse y hacerse a la idea, mientras se trabaja en el resto de estrategias.
El simple hecho de conseguir un descanso más reparador y la consecuente mejora del estado de ánimo y aumento de energía ayudan a motivarse para dormir cada vez con menos luz.
2. Busca un momento de relax para estar a oscuras durante el día
El día también puede brindar la oportunidad de estar a oscuras. Busca un momento relajado y voluntariamente quédate en una habitación a oscuras. Pon música relajante e intenta pensar en algo positivo.
La ventaja de esta fórmula es que puedes controlar el tiempo que pasas a oscuras y que, al terminar, puedes disfrutar de la luz natural, que es muy reconfortante y estimulante. Pero recuerda que debe ser una opción personal y que debes aumentar el tiempo poco a poco a medida que te vayas sintiendo más seguro.
3. Desafía tus propios miedos

El miedo a la oscuridad no es el miedo a la falta de luz, sino a los pensamientos que ocupan tu mente. Descubre cuáles son esos pensamientos, los verdaderos miedos, y enfréntate a ellos. Si todo pasa en tu imaginación puedes tomar el control y derrotar esa amenaza. No te sientas avergonzado y desafía esos pensamientos.
4. Controla tu cuerpo
La imaginación puede estimular el miedo, pero necesita a tu cuerpo para confabularse con las fantasías de tu mente para que ese temor se apodere de ti. Por lo tanto, aunque no consigas controlar tus pensamientos, sí que puedes controlar tu cuerpo.
Una forma de controlar el cuerpo es dejar de respirar y moverse durante unos segundos. Esto es lo que hacemos inconscientemente cuando queremos alejarnos de una situación incómoda sin que nos vean.
Pasados unos segundos, evita el jadeo habitual que sigue a esta situaciones y controla tu respiración expirando fuerte el aire, como en un suspiro. Esto estimula el corazón y te devuelve a la realidad. Además, esta forma de respirar exhalando despacio y fuerte el aire relaja.
Respirar lentamente, concentrándote en inhalar y exhalar despacio y con control también te ayudará a controlar los ataques de pánico y el miedo a la oscuridad, y te ayudará a adentrarte en las zonas oscuras controladamente.
5. Cambia tu concepto de “oscuridad”

A medida que vayas aprendiendo a sentirte relajado en ambientes oscuros, a controlar tus impulsos en ausencia de luz y a dormir con menos luminosidad podrás ir cambiando tu concepto de oscuridad como algo beneficioso para ti. La oscuridad pasará de ser una zona de negatividad a convertirse en una oportunidad para descansar y relajarse.
“Aún una vida feliz no es factible sin una medida de oscuridad, y la palabra felicidad perdería su sentido si no estuviera balanceada con la tristeza. Es mucho mejor tomar las cosas como vienen, con paciencia y ecuanimidad”.
-Carl Jung-
RECUPERADO DE: https://lamenteesmaravillosa.com/superar-miedo-la-oscuridad/
