¿Cuál es la diferencia entre psicología clínica y neuropsicología?

POR: MARIA PAULA ROJAS

A pesar de que la psicología clínica y la neuropsicología son enfoques que comparte muchos ámbitos, es necesario conocer qué diferencias hay entre ellas. De hecho, esta es precisamente la clave para identificar cómo y por qué se complementan.

La psicología es una ciencia que surge con la necesidad de conocer y entender al ser humano. Con el paso del tiempo, se han desarrollado varias especialidades, las cuales van creciendo en función al área de estudio en la que se enfocan. Es en este contexto en el que hablamos de la diferencia entre psicología clínica y neuropsicología.

Con el surgimiento de los diferentes enfoques, también se ha aumentado la especialización y el número de interrogantes que afrontamos. Por lo tanto, en este artículo se intentará mostrar la diferencia entre la psicología clínica y neuropsicología.

Psicología clínica

Son muchos los que consideran que la psicología clínica surgió en 1896, de la mano de Lightner Witmer, al fundar la primera clínica de psicología. Esta nueva rama se consolidó con la fundación de la asociación psicológica estadounidense, conocida en la actualidad como APA.

En un inicio, el objetivo de la psicología clínica era buscar rasgos o factores internos que llevan a las personas a desarrollar una condición psicopatológica. Estudiando no solo su propia condición, sino también los factores que controlan e intervienen en este tipo de comportamientos. Siguiendo esta línea, este enfoque de la psicología surgió como un estudio de lo “anormal” y, por ende, su campo de acción se desarrolló en función de explicar y tratar lo que está afectado.

Con el paso del tiempo, comenzó a tomar protagonismo no solo la recuperación, sino también en la prevención del desarrollo de enfermedades mentales. Por ende, inició el trabajo en técnicas para evitar el desarrollo de patologías mediante la enseñanza de hábitos mentales saludables.

Asimismo, se comenzó a implementar lo que se conoce como “terapia de consejo”. En esta, se enseña a las personas a resolver eficazmente sus problemas dando protagonismo a situaciones que se pueden presentar en su vida cotidiana. Como resultado, se comienza a dar un apoyo emocional.

Neuropsicología

La neuropsicología surge formalmente a principio del siglo XX de la mano de A.R. Luria. En sus investigaciones desarrolló técnicas para estudiar el comportamiento de personas con algún tipo de lesión en el sistema nervioso central. Estos estudios permitieron a los neurólogos contar con suficientes datos como para localizar el lugar y extensión de la lesión, encontrando el mejor procedimiento para intervenir.

Con este principio, su trabajo se enfoca en personas que presentan algún daño cerebral, derivando en una alteración en las funciones cognitivas. Por lo tanto, este enfoque tiene como objetivo la evaluación y rehabilitación de funciones cognitivas y comportamentales. En la actualidad, no solo se trabaja con personas que hayan adquirido un daño, también se trabaja con niños que presenten dificultades en su desarrollo neuronal.

¿Cuál es la diferencia entre psicología clínica y neuropsicología en el ámbito clínico?

En esencia, la psicología clínica trabaja para el diagnóstico y tratamiento de trastornos emocionales, de personalidad y problemas en el comportamiento. Por lo tanto, se encarga de trabajar problemas como la depresión, la ansiedad, entre otros. Asimismo, puede dar herramientas de manejo a trastornos comportamentales, como la hiperactividad.

En el ámbito de la prevención, la psicología clínica se encarga de enseñar:

  • Estrategias de afrontamiento ante situaciones complejas.
  • Habilidades sociales.
  • Entendimiento y control de emociones..

Todo esto, se hace con el fin de que la persona aprenda a conocerse a sí mismo y se pueda desarrollar adecuadamente ámbitos sociales y cognitivos. Como resultado, va poder desarrollar una mejor calidad de vida.

La diferencia de la psicología clínica y la neuropsicología es la función que tienen en el ámbito clínico. Esta última se encarga de la evaluación del funcionamiento cognitivo y emocional relacionadas con alteraciones cerebrales. Asimismo, desarrolla procesos de rehabilitación de las funciones superiores para que la persona pueda desarrollar una autonomía y pueda mantener su calidad de vida.

Por lo tanto, el neuropsicólogo suele enfocarse en personas con problemas en: memoria, atención, praxias, gnosias, lenguaje y funciones ejecutivas. Asimismo, se trabajan aspectos cognitivos relaciones con enfermedades mentales, como la esquizofrenia o trastorno obsesivo compulsivo.

Dentro de los objetivos de la rehabilitación, está tanto la recuperación de lo dañado, como la estimulación de las funciones para que se desarrollen adecuadamente. De igual manera, debe encontrar estrategias para compensar las funciones que no se pueden recuperar.

En la investigación, ¿cuál es la diferencia entre psicología clínica y la neuropsicología?

En la actualidad, una de las líneas de investigación de la psicología clínica se centra en la profundización y entendimiento de los trastornos psicopatológicos. Lo hace para encontrar las diferencias entre las personas que tienen conductas acordes a lo que pide la sociedad y las que no la tienen.

Asimismo, intenta entender y teorizar de una manera más profunda el desarrollo personal de los individuos. Por lo tanto, su exploración se dirige a factores que pueden predisponer a la persona a desarrollar un trastorno emocional.

Otro de los enfoques de la investigación es la psicoterapia. En este caso, quieren encontrar herramientas para mejorar su manera de diagnosticar y tratar los trastornos emocionales. Como consecuencia, quieren desarrollar herramientas que sean más precisas y adaptadas a cada uno de los trastornos.

En contraposición, la neuropsicología enfoca su investigación en aspectos diferentes. Por un lado, se están comenzando a trabajar mano a mano con la neurociencia cognitiva. Esto con el fin, de entender el papel de las funciones cognitivas superiores en el desarrollo de patología psiquiátricas y psicológicas. Asimismo, se pretende ayudar a desarrollar estrategias para una recuperación más efectiva de estos trastornos.

Además, las exploraciones se han centrado en entender las consecuencias que tienen las personas por presentar dificultades en el neurodesarrollo. Así, el estudio se ha centrado en patologías que han mostrado estar asociadas a dificultades en desarrollo cerebral, como son el autismo y el TDAH.

Por último, la rehabilitación neuropsicológica también está en su foco de interés. Aquí, se quieren integrar cada vez más las herramientas tecnológicas para una mejor adaptación de las terapias a la realidad. Con esto, se pretende mejorar los resultados, ya que se pueden llegar a desarrollar actividades mucho más cercanas a la cotidianidad del paciente.

Conclusión

Es importante aclarar que estas dos especialidades, a pesar de ser diferentes,son complementarias tanto en la práctica clínica como en la investigación.Un adecuado diagnóstico y tratamiento de cualquier tipo de enfermedad psicológica o neuropsicológica debe incluir la perspectiva de las dos especialidades. Es decir, ayudan a complementarse para lograr el objetivo de dar autonomía y calidad de vida a la persona.

Aun así, existen diferencias entre la psicología clínica y la neuropsicología. Entender que cada una de ellas se especializa en ámbitos clínicos diferentes. Es decir, que una se encarga de los trastornos emocionales y de comportamiento y la otra se enfoca en déficits cognitivos y daños cerebrales.

Por último, la investigación toma caminos diferentes, enfocándose en aspectos relevantes para cada una de ellas. Aun así, los avances en los dos aspectos ayudarán a encontrar mejores herramientas o explicaciones a múltiples aspectos relacionados con la salud mental

FUENTE: https://lamenteesmaravillosa.com/cual-es-la-diferencia-entre-psicologia-clinica-y-neuropsicologia/

Neuropsicología forense: definición, objetivos y campos de aplicación

POR: MARIA PAULA ROJAS

Te has preguntado alguna vez qué hace un neuropsicólogo en un juicio. En este artículo abriremos las puertas de la neuropsicología forense, una disciplina que se encarga de peritar cuestiones psicológicas en distintos litigios.

¿Te has preguntado qué puede hacer un neuropsicólogo dentro de un juicio? Como sabemos la neuropsicología tiene en cuenta la relación entre el cerebro y el funcionamiento cognitivo, conductual y emocional. Todo eso ayuda a entender mejor muchos trastornos o dificultades de la vida diaria. Aun así, dentro de la disciplina existen divisiones que se relacionan con el tipo de aplicación de los conocimientos. Una de ellas es la neuropsicología forense.

Esta disciplina ha tomado protagonismo a partir de los años 80 gracias a la utilidad que puede tener en algunos casos jurídicos. Por lo tanto, es interesante entender en qué consiste esta disciplina y cuáles son sus posibles aplicaciones. Hacerlo, por ejemplo, nos dirá cuándo es necesario acudir a un especialista.

Definiendo la neuropsicología forense

La neuropsicología forense hace referencia a las aplicaciones del conocimiento de la rama de neuropsicología en asuntos legales. Los expertos en esta disciplina ofrecen durante los juicios su testimonio sobre personas que tengan algún tipo de daño o disfunción cognitiva. Por lo tanto, este profesional toma protagonismo en los casos donde la persona que sufre el daño pide una compensación por este.

En la historia, los psicólogos comienzan a adquirir protagonismo como testigos en ámbitos legales en 1960 gracias al juicio emblemático: Jenkins vs EE.UU. Aquí la corte de apelaciones del Distrito de Columbia reconoce que pueden ser útiles en el peritaje de la enfermedad mental.

Aun así, la psicología forense no apareció hasta principios de los años 80, relacionándolo especialmente con los siguientes factores:

  • El aumento de las investigaciones sobre la relación entre conducta y cerebro, a través de métodos cuantitativos.
  • Las estrategias de interpretación para inferir la presencia, tipo y localización de una patología neurológica.
  • Toma de decisiones como la determinación de una discapacidad.
  • Descripción de perfiles conductuales y cognitivos característicos de cada una de las enfermedades neurológicas.
  • Implicaciones de los daños en el funcionamiento psicosocial.
  • Determinación de un pronóstico.
  • Decisiones sobre las intervenciones más adecuadas.

¿Cuál es el objeto de estudio de la neuropsicología forense?

Como explicamos anteriormente, la neuropsicología forense traslada los modelos, la metodología, la instrumentación y el conocimiento de la neuropsicología clínica a un contexto jurídico.

Toma ideas y roles principalmente del ámbito forense, gracias a los problemas y situaciones que debe enfrentar. Es decir, en el objetivo que tienen no importa tanto si la persona presenta o no alteraciones cognitivas, sino cómo estas dificultades afectan al suceso específico que se está considerando legalmente.

Se ha determinado que las principales tareas del neuropsicólogo forense en causas civiles y criminales son las siguientes:

  • Determinar la disfunción de la persona
  • Establecer el efecto de la disfunción en la vida diaria de la persona
  • Pronunciarse respecto a los pronósticos que se pueden derivar de este déficit.
  • Establecer la relación entre la causa que se esté juzgando y la disfunción consecuente.

Por lo tanto, el objetivo de esta disciplina es realizar una identificación sensible y fiable de trastornos. Iniciando con una descripción de los mismos y estableciendo una relación con el sistema nervioso central. Asimismo, puede dar recomendaciones futuras en las que se incluyan evaluación y tratamiento.

Informes neuropsicológicos: ¿hay diferencia entre los de la rama clínica y la forense?

El informe neuropsicológico se escribe cuando ya se ha hecho la valoración. A través de él se indican todos los resultados encontrados durante la evaluación. Aun así, es importante aclarar que dependiendo la rama de neuropsicología tienen un fin y componentes diferentes. A continuación, expondremos los puntos en común y los que son diferentes.

Para comenzar, iniciaremos con los puntos en común.

  • Historia clínica: en esta se reporta los antecedentes médicos y de su desarrollo social.
  • Especificidad de la lesión: se informa del lugar en el que produjo la lesión y de los agentes que la generaron.
  • Alteraciones: se muestran los resultados de la valoración relacionado con las dificultades que se pueden presentar a nivel cognitivo, emocional y social. De igual manera, se determina la gravedad de la lesión.
  • Pronóstico y rehabilitación: en este caso se reporta cual puede ser la previsión respecto al daño cerebral. Además, se debe plantear algunas recomendaciones para seguir.

Aun así, también existen unas diferencias importantes respecto al informe de neuropsicología forense. En este último se debe incluir en primer lugar la indicación causal entre la lesión y los cambios que se dieron por la misma. Especialmente, se deben especificar los cambios relacionados con las afectaciones en el desarrollo de su trabajo y de las actividades que en casa.

En segundo lugar, se debe determinar el nivel de discapacidad que presenta el afectado para realizar las actividades anteriormente dicha. Se deben mostrar explícitamente las dificultades que pueden tener en el trabajo o la imposibilidad para realizar el mismo.

Por último, es necesario indicar si estas secuelas son estables, tiene posibilidad de mejorar o por el contrario pueden agravarse. De esto dependerá que tipo de compensación o afectaciones pueden tener a largo plazo.

Campos de aplicación de la neuropsicología forense

Esas aplicaciones se pueden dividir en dos grandes áreas del derecho. Durante los procesos en estas ramas puede tener un impacto importante dentro de los veredictos dictaminados dentro en un juicio o negociación.

Derecho laboral y civil

En este caso se puede incluir varios aspectos:

  • Incapacidad civil o interdicción. En este caso, la valoración realizada aporta información sobre las facultades afectadas y sus consecuencias funcionales. Indicando si es necesario establecer una incapacitación de la persona.
  • Valoración de minusvalías, secuelas y daños. Es el campo dónde más importancia tiene la valoración por parte de neuropsicología forense. En este caso, se encarga de evaluar las secuelas cognitivas y emocionales, producidas por un daño cerebral adquirido. Puede ser impulsada por motivaciones y consecuencias jurídicas, ya que por este dictamen puede recibir algún tipo de compensación o cambio del estatus laboral.
  • Determinación de incapacidad laboral. En este caso ayudan a determinar la existencia de secuelas a nivel cerebral. Asimismo, debe explicar la influencia que estos daños puede tener sobre las habilidades y capacidades laborales.

Derecho penal

El derecho penal, es la otra área del derecho donde la neuropsicología está ganando terreno. De manera específica, cuando aparecen patologías relacionadas con el daño cerebral. 

Además, puede identificar sintomatología poco frecuente que no sea causada por patologías neurológicas. Entre ellas podemos incluir: las simulaciones o el aumento de déficits cognitivos por trastornos psiquiátricos. Entre las principales áreas de trabajo están:

  • Capacidad para enfrentar un juicio. Para este aspecto, el neuropsicólogo ayuda a objetivar la presencia y magnitud de dificultades conductuales y cognitivas. Asimismo, debe indicar si estas pueden interferir en el cumplimiento de las actividades legales.
  • Responsabilidad criminal. Aquí el rol es dar información que refute o demuestre que algunos problemas cognitivos. Todo esto puede condicionar a que la persona comprenda o no la criminalidad de la actividad. Además, si esta persona se puede hacer responsable de dirigir su conducta respecto al acto criminal del que se le puede estar acusando.
  • Valoración de las víctimas. en esta función la valoración se enfoca en conocer las consecuencias cerebrales que pueda tener una persona a partir agresiones recibidas por terceros.

Para terminar, es importante entender que la neuropsicología forense, pese a ser una disciplina reciente, ha tenido un impacto importante en su área de trabajo. Es así porque el funcionamiento de nuestro cerebro puede repercutir de manera notable en las decisiones que se pueden tomar dentro de uno proceso legal, en muchos casos condicionando el sentido de un veredicto.Te podría interesar…

FUENTE: https://lamenteesmaravillosa.com/neuropsicologia-forense/

Alexander Luria, biografía del pionero de la neuropsicología

POR: GEMA SANCHEZ CUEVAS

Alexander Luria es uno de los psicólogos más importantes de la historia. Encontró varios de los puentes que comunican a la neurología con la psicología. Su obra representa un hito, y durante años ha sido la principal referencia en la mayoría de facultades del planeta. 

Alexander Luria fue quizás el primer neuropsicólogo en el sentido estricto de la palabra. Esta rama del saber une los conocimientos de la neurología con los de la psicología, algo que hoy en día parece obvio, pero que hace menos de un siglo resultaba exótico.

La gran inspiración de Alexander Luria fue Lev Vygotsky, a quien conoció en Moscú cuando apenas comenzaba su carrera. Fue tal la influencia que ejerció sobre Luria que suele decirse que las obras de estos dos hombres son inseparables y que la una fue un desarrollo sin precedentes de la otra.

Lo cierto es que Alexander Luria es considerado por muchos el primer investigador que le dio coherencia plena a los hallazgos sobre el sistema nervioso y su nexo con la conducta. Sus aportes fueron definitivos para darle profundidad a un campo del conocimiento que apenas nacía en el siglo XX.

Hablar es un milagro”.

-Alexander Luria-

La formación de Alexander Luria

Alexander Luria nació el 16 de julio de 1902 en Kazán, Rusia. Su madre era Eugenia Victorovna Haskin, una dentista, y su padre Roman Albertovich Lúriya, un médico. Los dos eran judíos y le dieron a su hijo una buena educación. Alexander hablaba varios idiomas y heredó el amor por la ciencia de sus padres.

Luria comenzó la etapa escolar a los 7 años, pero tuvo que interrumpirla por la Revolución Rusa. Años después se formó como médico en la Universidad de Kazán, a donde ingresó cuando tenía 16 años. Después se doctoró en psicología, en el Instituto Médico de Moscú en 1921.

En 1922, Alexander Luria ayudó a crear la Sociedad Psicoanalítica de Kazán. Por ese entonces, sus lecturas estaban centradas en las obras de Freud y Jung. Más tarde inició su carrera como profesor en la Academia de Ciencias Psicológicas de la entonces Unión Soviética.

Conoció a Vygotsky en un congreso de psiconeurología en 1924. Después, los dos trabajaron en el Instituto de Psicología de Moscú, del cual Luria era secretario. Vygotsky se convirtió en su mentor y pronto comenzaron a producir los frutos de ese afortunado encuentro.

La neuropsicología

Alexander Luria se pronunció de forma crítica frente a las teorías de Pavlov en 1925. Esto hizo que fuera apartado de la élite científica de la Unión Soviética hasta después de la muerte de Stalin. Luria comprendió que sus posturas frente a la sociedad y la cultura no tenían cabida en el régimen dictatorial y por eso se dedicó al estudio del cerebro.

En aquel entonces primaba el llamado “localizacionismo”, una postura en la que el interés central era descubrir qué área del cerebro hacía qué. Luria tenía una visión diferente. Propuso la acertada idea de que no eran los fragmentos del cerebro los que realizaban las funciones, sino que estas eran frutos de sistemas funcionales complejos.

Luria enfocó gran parte de su atención en el estudio del lenguaje. En concreto, se interesó por desentrañar lo que ocurría en los casos de afasia. Este es un trastorno del lenguaje que se caracteriza por la dificultad o imposibilidad para comunicarse. Alexander Luria pretendía establecer la relación entre este trastorno y el pensamiento.

Una obra pionera

Durante la Segunda Guerra Mundial, Alexander Luria fue enviado a un hospital militar del frente en Kisegach. Allí tuvo la oportunidad de observar, de primera mano, los efectos de las lesiones cerebrales sobre las capacidades y la conducta. Muchos de los soldados llegaban a él con heridas en la cabeza y, en medio de esas atroces circunstancias, pudo avanzar en sus planteamientos.

Luria elaboró test para evidenciar los efectos de las lesiones sobre la cognición. A partir de estos identificaba los trastornos cognitivos y señalaba su localización para que fueran intervenidos por los neurocirujanos. También pudo explorar con más profundidad los efectos de las lesiones sobre el lenguaje.

Al terminar la Guerra, Alexander Luria siguió investigando la relación entre lenguaje y pensamiento, pero ahora se enfocó en los niños con discapacidad intelectual. En 1968, su nombre comenzó a formar parte de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos. Vivió en Moscú hasta su muerte, de un ataque al corazón, en 1977, a los 75 años.

Los hallazgos de Alexander Luria quedaron plasmados en libros como Sensación y Percepción (1975); El papel del lenguaje en el desarrollo de la conducta (1979); Lenguaje y comportamiento (1984); Desarrollo histórico de los procesos cognitivos (1987); Conducta verbal (1988) y El cerebro en acción (1988).

Su obra ha sido fundamental para la comprensión del cerebro y el diseño de técnicas para la rehabilitación.

FUENTE: https://lamenteesmaravillosa.com/alexander-luria/