La exposición al plomo en la infancia disminuiría el coeficiente intelectual

POR: FRANCISCO MARIA

La exposición prologada al plomo, especialmente desde la infancia, puede causar efectos adversos para la salud a largo plazo. Según un estudio reciente, más de la mitad de la población estadounidense, en el año 2015, tenía niveles clínicamente peligrosos de plomo en la sangre. Los resultados muestran que la exposición al plomo es altamente tóxica y, en la infancia, podría disminuir el coeficiente de inteligencia.

El plomo podría disminuir el coeficiente intelectual

Numerosos son los estudios que han demostrado lo tóxico que es el plomo para los seres humanos. Aunque muchos son los países que limitan su uso tanto como sea posible, cambiar décadas de hábitos no es tarea fácil.

Científicos de la Universidad de Duke y la Universidad Estatal de Florida están advirtiendo sobre el impacto del plomo en el coeficiente de inteligencia (CI).

Según el estudio, la exposición significativa a la gasolina de plomo de más de 170 millones de estadounidenses ha causado la disminución de 824 millones de puntos de coeficiente intelectual acumulados en el país (casi tres puntos por persona), desde 1940.

Además, aquellas personas nacidas en los años 1960 y 1970 (cuando el uso del plomo alcanzó su punto máximo), podrían haber perdido de seis a siete puntos de coeficiente intelectual, en total.

La intoxicación con plomo se subestima

El plomo está inmerso en la vida diaria. Se incluye en la composición de muchos objetos y materiales que la sociedad utiliza. Desde los más inocuos como pueden ser los juguetes para niños, hasta la propia gasolina, el revestimiento de los automóviles, la pintura, o la plomería sanitaria.

Los usuarios no se dan cuenta de su exposición al metal, porque el plomo no tiene olor u otro signo distintivo que lo identifique. La intoxicación se subestima o simplemente no se percibe, dicen los investigadores.

Aunque la exposición al plomo es dañina independientemente de la edad, es especialmente dañina para los niños. El envenenamiento con plomo puede obstaculizar el crecimiento del cerebro.

Esto puede llevar a una pérdida de capacidades cognitivas, dificultades permanentes de aprendizaje y problemas de comportamiento, factores que serán decisivos para su futuro.

La caída de algunos puntos del cociente de inteligencia general puede parecer inocua a simple vista, pero los científicos señalan que esto es más que suficiente para un descenso abrupto de las capacidades.

La influencia del plomo puede llevar a considerar a personas calificadas con habilidades cognitivas básicas, por debajo del promedio de 85 puntos de CI, a personas mentalmente deficientes, que no pueden superar los 70 puntos de CI.

A pesar de las limitaciones impuestas por el gobierno de los Estados Unidos en el uso del plomo, los niveles en sangre de los niños siguen siendo mucho más altos que antes del comienzo de la era industrial.

FUENTE: https://okdiario.com/ciencia/exposicion-plomo-infancia-disminuiria-coeficiente-intelectual-8734350

Coeficiente intelectual: ¿Cómo medir el IQ de una persona?

POR: MARTA BURGUES

El coeficiente intelectual o cociente intelectual, del que probablemente hayas oído hablar, es un índice estimativo, que intenta medir la inteligencia de cada persona mediante la realización de una serie de pruebas, en las que se busca establecer una edad mental primero, y una edad cronológica en segunda instancia. Sobre esos datos básicos se calcula, luego, el famoso coeficiente intelectual o IQ.

Normalmente, cuando alguien descubre este concepto por vez primera, de inmediato pretenderá averiguar cómo se mide el coeficiente intelectual, cuál sería un “buen” resultado, etc.

Antes de profundizar más en ello, hay que tener en cuenta que nuestro índice se compara con el de una población con semejantes características a las nuestras. Eso determinará, después de todo, si destacamos, si nos hallamos en la media del grupo, o si nos ubicamos por debajo del promedio.

¿De qué forma se mide el coeficiente intelectual?

Existen diversos métodos para obtener tu coeficiente intelectual, aunque es verdad que algunos son más usados que otros. Las escalas Wechsler, que se dividen en el Wechsler Adult Intelligence Scale o WAIS, y el Wechsler Intelligence Scale for Children o WISC, están entre las más populares.

Centrándonos en los adultos, un examen de este tipo consta de cuatro clases de ejercicios:

  • La comprensión verbal
  • El razonamiento perceptivo
  • La memoria operativa
  • La velocidad de procesamiento

Una vez completados los desafíos del test, se obtiene una puntuación a partir de la cual podría calificarse al individuo de distintas maneras. Generalmente, las siguientes:

  • IQ de menos de 70 puntos: muy bajo rendimiento
  • IQ de entre 70 y 79 puntos: inteligencia límite, o limítrofe
  • IQ de entre 80 y 89 puntos: bajo, pero dentro del promedio normal
  • IQ de entre 90 y 109 puntos: promedio normal
  • IQ de entre 110 y 119 puntos: alto, pero dentro del promedio normal
  • IQ de entre 120 y 129 puntos: inteligencia superior al promedio
  • IQ de más de 130 puntos: inteligencia muy superior al promedio

En resumen, podemos decir que la mayoría de las personas se quedan entre los 90 y los 109 puntos. Esa sería una inteligencia estándar, siempre en términos de estos ensayos.

Aclarado todo lo anterior, y antes de finalizar, queríamos recordar que impera la idea de coeficiente intelectual normal por edad. Por lo que es incomparable el IQ de un adolescente con el de un adulto.

Ahora ya tienes más claro qué quiere decir y de qué manera podemos medir todo ello según diversas edades.

FUENTE: https://okdiario.com/curiosidades/como-mide-coeficiente-intelectual-495593/fotos/3

Las razones del por qué el coeficiente intelectual está sobrevalorado

POR: OKDIARIO

Como norma hemos creído que el coeficiente intelectual mide nuestra inteligencia y es un marcador realmente importante para determinar cuánto inteligentes somos. Pero ahora se demuestra que quizás es algo sobrevalorado y no hay que darle tanta importancia. Hay entonces otros valores que especificarían ello.

Ahora un estudio del Western’s Brain and Mind Institute en Canadá analizó más de 100.000 personas de todo el mundo, y concluyó que ninguno de los componentes por sí solo, ni mucho menos el CI o coeficiente intelectual puede explicar todas las habilidades y la inteligencia de una persona. Y que medir así la inteligencia con una sola prueba, sea la que sea, puede dar resultados engañosos.

Pruebas no del todo fiables

Al margen del estudio, algunas fuentes de especialistas establecen que las pruebas de coeficiente intelectual son algo sesgadas, es decir, parciales, y que las preguntas son subjetivas. Entonces aunque tengamos una inteligencia normal, podemos hacer las pruebas algo nefastas y salirnos mal pudiendo creer que nuestro coeficiente intelectual es bajo y por tanto ser menos inteligentes.

La actitud, la reina de la verdad

Nada tiene una verdad absoluta, por tanto, en cuestión de inteligencia tampoco. En este caso, algunos psicólogos creen que lo importante no es tanto el intelecto sino la actitud y cómo afrontamos la vida. Por ejemplo manifiestan entonces que la actitud es un mejor predictor del éxito que el coeficiente intelectual. Otros intelectuales se preguntan si la inteligencia es innata o bien se va adquiriendo, pero otros parecen escapar de ello, pensando realmente que es la actitud lo verdaderamente importante.

¿Qué hacemos con la creatividad?

Otros profesionales alzan la voz contra la CI y creen que está sobrevalorada porque las pruebas a las que se someten las personas y que están relacionadas con el coeficiente intelectual no miden la creatividad. Y ello es un hecho realmente importante que debe tenerse en cuenta porque la creatividad puede ser algo más importante que muchas otras. Y que puede haber personas con un CI bajo pero con mucha creatividad. Lo importante como decimos no es tanto qué tan inteligente somos sino en cómo utilizamos esa inteligencia.

FUENTE: https://okdiario.com/curiosidades/razones-coeficiente-intelectual-no-importante-1443994