Respuesta neuronal maternal como posible predictor de ansiedad y depresión posparto. POR: Alejandra Alonso

Todavía hay mucho que aprender sobre la neurobiología subyacente a la depresión y ansiedad posparto. El cerebro humano es capaz de reconocer y responder a las necesidades de un bebé e involucrarse en conductas de cuidado incluso aunque el costo sea alto, explica Megan Finnegan, una científica que junto con su equipo estudió la respuesta neuronal a interacciones con infantes como predictor de las ya nombradas condiciones

La científica continúa explicando que la respuesta cerebral típica a los infantes cambia de una forma característica en las mujeres que experimentan depresión posparto. La ansiedad posparto también es muy común. Investigaciones epidemiológicas sugieren que la comorbilidad entre ambas condiciones se da con mucha más frecuencia que experimentar solo una de ellas. Y esto, a su vez, es consistente con lo que pasa con los trastornos de ansiedad y depresión en otras poblaciones.

¿Cómo realizaron el estudio?

Se utilizaron imágenes de resonancia magnética funcional (IRMf) para monitorear la actividad cerebral de las madres mientras veían videos de sus bebés de 3 meses realizando acciones que evocaban emociones agradables y desagradables. En la condición donde se evocaban emociones agradables, las madres miraban un vídeo de sus bebés jugando al “peek-a-boo”. En la condición donde se evocaban emociones desagradables, veían un vídeo donde los brazos de sus bebés eran sostenidos suavemente a los lados, una situación que se sabe que provoca frustración. Ellas completaron evaluaciones de seguimiento a los 6, 12 y 18 meses después del parto. 

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Finnegan explica que ellos desconocían si las diferencias en la respuesta cerebral de las madres podría atribuirse a experiencias pasadas con enfermedades mentales, potencialmente por cambios perdurables en el tiempo en la función neuronal luego de la enfermedad o, tal vez, a través de una predisposición preexistente a experimentar depresión. Por otro lado, la respuesta cerebral de la madre a su bebé podría ser un signo de una trayectoria más amplia de estrés que, sin intervención, llevaría al empeoramiento de los síntomas luego. Para ponerlo a prueba, decidieron ver cómo la habilidad del cerebro materno para responder diferencialmente a situaciones placenteras y no placenteras con su bebé se relacionaba con síntomas pasados, actuales y futuros de depresión.

¿Qué observaron?

Las madres que mostraron mayor activación neuronal al presentarles videos positivos, tendían a experimentar menos síntomas de depresión y ansiedad subsecuentes. En contraste, los síntomas eran más comunes entre madres cuya respuesta neuronal a videos positivos y negativos era similar.

En vez de ser menos sensibles, las madres que luego reportaban más síntomas de depresión posparto tendieron a ser más sensibles a los videos negativos, comparadas con las madres que mostraron menos síntomas. Para los autores esta sensibilidad a contextos emocionalmente desagradables con relación a sus bebés, puede jugar un rol en la depresión y ansiedad posparto.

Por otro lado, hubo muy poca evidencia de la influencia de la depresión y la ansiedad pasadas en la forma en que el cerebro de la madre respondía a sus bebés. Esto indica que, en lugar de ser un síntoma de una enfermedad mental recurrente, la respuesta cerebral posparto actual puede ser parte de una trayectoria más amplia de empeoramiento de los síntomas. Estos hallazgos significarían que remodelar la forma en que las mujeres responden a las emociones de sus bebés podría ser una vía fructífera para interrumpir el curso de la depresión y la ansiedad posparto.

Finnegan y sus colegas también encontraron que los síntomas posparto elevados no estaban asociados con la respuesta emocional autoinformada de las madres a los videos o su evaluación de las emociones de su bebé. Esta disociación de la valoración consciente de las emociones de su bebé o de sus propias emociones destaca la importancia de considerar las medidas cerebrales para detectar sesgos de respuesta subyacentes que pueden ayudar a impulsar la psicopatología posparto.

Limitaciones del estudio

El trabajo se realizó con un número modesto de participantes (24 madres) y es esencial que este trabajo se repita en cohortes más grandes y diversas para caracterizar con mayor precisión los límites del tejido cerebral involucrado en este fenómeno.

Por razones estadísticas, el equipo tuvo que examinar la relación entre depresión y ansiedad en modelos separados y comparar la superposición en términos cualitativos. El trabajo futuro podría mejorar esto extrayendo los componentes compartidos de las puntuaciones de ansiedad y depresión para estimar los niveles de lo que los psicólogos denominan angustia internalizante. Comprender cómo la internalización de la angustia se relaciona con los cambios en la respuesta cerebral de una madre a su hijo puede ayudarnos a describir y predecir mejor la evolución de los trastornos afectivos posparto en el transcurso del desarrollo materno-infantil.

Referencia del estudio: Finnegan, M., Kane, S., Heller, W. & Laurent, H. (2021). Mothers’neural response to valenced infant interactions predicts postpartum depression and anxiety. PLOS ONE. DOI: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0250487

Fuente: PsyPost

RECUPERADO DE: https://www.psyciencia.com/dna-v-un-modelo-de-flexibilidad-psicologica/

Cultiva tus cinco sentidos no sensoriales. POR: SERGIO De Dios GONZALEZ

Si le preguntamos a cualquier persona por los cinco sentidos, lo más seguro es que nos responda: oído, vista, tacto, gusto y olfato. No fallaría al responder a nuestra pregunta, sin embargo, existe otra perspectiva alejada de lo meramente sensorial.

Hace unos días, apareció un vídeo de una ponencia sobre educación en la infancia. En él, se planteaba la cuestión del estilo educativo por el cuál se podían guiar los padres a la hora de transmitir a sus hijos valores, normas sociales, moralidad y ética.

La reflexión en los últimos minutos, quedó resumida en la idea de tomar como referencia cinco sentidos como caminos en los que crecer para luego, siendo ya adultos, pudiéramos manejarnos en casi cualquier situación.

“El buen sentido es lo que mejor repartido está entre todo el mundo, pues cada cual piensa que posee buena provisión de él”

-Rene Descartes-

El sentido común

Algunos dicen que es el menos común de los sentidos. Lo tenemos y alguna que otra vez le hemos dicho a alguien como consejo directo que lo usara. Pero ¿qué es el sentido común?¿qué lo define? Es difícil encontrar una descripción.

Podemos quedarnos con el concepto de que es una idea general sobre algún tema. Es una norma que integra educación, experiencia e instinto presente en todos nosotros que sirve como nexo entre semejantes. Se asocia con acierto, serenidad, obviedad y simpleza. No aquella que es básica, sino la que no complica algo innecesariamente.

Mujer con una flor en la mano mirando al infinito

Aún así, siempre quedan pequeños detalles en los que por muy general que sea el sentido común, tenemos diferencias según la persona y el momento. Y por muy razonable y accesible que sea para consultar, en ocasiones decidimos en su contra dominados por la situación o la emoción, su más potente oponente. Pero si no nos equivocamos por nosotros mismos, no desarrollaremos este sentido y seremos dependientes de los demás de por vida.

Hay tantos sentidos comunes como personas, razones y experiencias vividas, por tanto, para cultivar nuestro sentido común es importante:

  • No juzgar el de los demás
  • Valorar nuestras opciones
  • No guiarnos por el de los demás
  • Elegir la más conveniente
  • Actuar consecuentemente

El sentido del deber

Obligación y responsabilidad. Con estas palabras podríamos construir distintas definiciones para el sentido del deber. Es tan perjudicial la ausencia del mismo como su exceso. Es conveniente ser cautos y distinguir el sentido del deber, de los “debería de….”.

La culpa, la autoexigencia y la hiperresponsabilidad están muy lejos del equilibrio emocional que aporta estar tranquilo con uno mismo siguiendo las pautas del sentido del deber…. No lo olvidemos…

“No es tan culpable el que desconoce un deber como el que lo acepta y lo pisa”

-Concepción Arenal-

Educar a los niños en este sentido no es tarea fácil. Normalmente va en contra de “sus principios”, pero es algo que a la larga como adultos, agradeceremos a nuestros mayores para poder disfrutar de la serenidad de poner en práctica este camino más allá de la impresión de obligatoriedad.

El sentido del humor

El sentido de humor respecto al mundo y con uno mismo es uno de los síntomas de salud más fundamentales que existen, y a su vez menos valorado. No se trata de reírse de todo de forma superficial y simplificar de forma casi irracional lo que nos rodea.

Mujer sonriendo

“La lucidez nos enseña que todo lo que no es trágico es irrisorio. Y el humor añade, con una sonrisa, que no es ninguna tragedia… La verdad del humor es esta: la situación es desesperada, pero no grave”

-André Comte-Sponville-

Darle sentido del humor a la vida no significa despreocupación o insensibilidad. No se trata de ser gracioso o elocuente permanentemente, se trata de trabajar cómo percibimos e interpretamos las situaciones, junto a la manera de exprimirlas de la forma más agradable y apacible posible. Es una actitud que puede ser cultivada en cualquier momento. ¿Cómo?:

  • Conócete a ti mismo. ¿Qué o quién te hace gracia?
  • Observa a alguien que lo tenga desarrollado y aprende cuándo y cómo ponerlo en práctica. Toma películas o libros como referencia y fíjate en qué hace el personaje para afrontar la situación.
  • No busques la gracia permanente, no es eso. Relájate y disfruta, eso permitirá reírte de distintas situaciones y aprender.
  • Considera el humor como herramienta de aprendizaje.
  • No utilices a los demás de forma ofensiva

El sentido moral

El hombre es un animal que esta continuamente tomando decisiones. ¿Qué nos lleva a tomar un camino u otro ante situaciones complejas? El sentido moral.

Los valores morales son las cualidades que pueden poseer ciertas acciones y relaciones humanas que los hacen preferibles a otras y cuya realización hace bueno al ser humano.

Para conocer realmente la moralidad de una persona, es necesario analizar su vida para conocer cuales han sido sus elecciones más frecuentes. Es bastante común encontrarse con personas que hablan de tener un sentido moral, y que sus acciones indican algo completamente distinto.

Es conveniente hacer un ejercicio de sinceridad personal y reflexionar sobre lo que realmente significan palabras como sinceridad, tolerancia o respeto, y hasta que punto somos coherentes con nosotros mismos, porque es relativamente fácil que en ocasiones entremos en conflicto al llevar la teoría a la práctica.

El sentido del ridículo

Mujer tímida escondida

Por último, señalar un sentido también imprescindible para desenvolvernos de una forma equilibrada en el día a día: el miedo al ridículo, la tensión de fallar o la ansiedad a ser juzgado si hacemos algo que no encaja con el entorno.

Al igual que sucede con el sentido del deber, el exceso o el defecto de este sentido es perjudicial. Para equilibrarnos lo recomendable es:

  • Cultiva tus habilidades sociales
  • Analiza las situaciones que temes
  • Utiliza el sentido del humor
  • Revisa aquello que te genera inseguridad y pon en marcha mecanismos para afrontarlo
  • Considera que los demás no siempre evalúan, analizan y juzgan nuestros movimientos
  • Cuenta con que es imposible gustar el gusto
  • Piensa si el criterio de los demás es definitivo, y en qué te basas para justificarlo

Todos y cada uno de estos cinco sentidos pueden ser desarrollados. Todos y cada uno tienen un espacio en nuestro día a día. Si alguno flaquea o pecamos por exceso o por defecto, nunca es tarde para corregirnos porque en cuanto a crecimiento personal siempre merece la pena. Ya lo dijo Lao Tse, “la manera de hacer es ser”.

RECUPERADO DE: https://lamenteesmaravillosa.com/cultiva-tus-cinco-sentidos-no-sensoriales/

El fascinante experimento sobre la comunicación cerebro a cerebro. POR SERGIO De Dios GONZALEZ

Esta no es la reseña de una película de ciencia ficción, sino la referencia a un fascinante experimento sobre la comunicación cerebro a cerebro. Se trata de un nuevo campo de investigación que ya ha arrojado resultados prometedores y del cual seguramente oiremos hablar mucho en el futuro.

El experimento sobre la comunicación cerebro a cerebro fue dirigido por el doctor Andrea Stocco, profesor asistente de psicología en el Instituto de Aprendizaje y Ciencias del Cerebro de la Universidad de Washington, en Seattle.

Lo que el equipo de investigación hizo fue, nada más ni nada menos, que conectar cerebros a distancia y lograr que se transmitieran los pensamientos entre sí. Para ello emplearon las señales eléctricas del sistema nervioso y utilizaron la Internet como medio de transmisión. ¿Cómo lo lograron? Enseguida lo veremos.

La literatura de cienciaficción es la crónica más fiel de nuestros tiempos y a veces también una guía premonitoria del futuro”.

-René Rebetez-

Dos cerebros unidos con cuerdas

El experimento sobre la comunicación cerebro a cerebro  

El experimento sobre la comunicación cerebro a cerebro se basa en el concepto de “interfaz intercerebral”. En términos generales, consiste en digitalizar la actividad nerviosa eléctrica de los pensamientos de una persona. Se parte de la base de que la actividad cerebral puede ser detectada en términos de señales eléctricas.

Lo que sucede enseguida es que esas señales eléctricas se trasmiten vía Internet hasta el cerebro de otra persona que está en un lugar distante. La hipótesis señalaba que ese otro podría decodificar esas señales y captar el pensamiento de quien lo había emitido, como si se lo estuviera diciendo.

El experimento sobre la comunicación cerebro a cerebro comprobó con éxito la premisa. En efecto, se produjo la transmisión a distancia de pensamientos simples. El director del experimento dijo que “La capacidad de comunicar fácil y directamente unos conceptos e imágenes muy complejos de un cerebro a otro es algo que está muy lejos en el futuro”. Sin embargo, ya se abrió la puerta para lograrlo.

La interfaz cerebral

La palabra “interfaz” hace referencia a un dispositivo que recibe señales generadas por un aparato y luego las traduce para que sea comprensibles por otro. Cuando se habla de interfaz cerebral a lo que se alude es a la capacidad de emplear el cerebro como uno de estos dispositivos.

Lo que buscaba el experimento sobre la comunicación cerebro a cerebro era algo así como que dos personas “hablaran” a distancia y sin pronunciar una palabra. Se trataba entonces de enviar y recibir “mensajes neurales”, codificados a través de señales eléctricas.

Las señales eléctricas se recogen mediante una tecnología que sea capaz de leer las ondas cerebrales. En este caso, se emplearon electroencefalogramas. La información capturada en forma de señales se transmitió a otra persona a través de Internet.

Los detalles del experimento

Para llevar a cabo el experimento se contó con la participación de 10 voluntarios; la mitad de ellos eran hombres y la otra mitad, mujeres. Las edades de estas personas estaban comprendidas entre los 19 y los 39 años y todos gozaban de buena salud.

Lo que se hizo fue formar parejas de forma aleatoria y luego ubicar a cada par en dos localizaciones diferentes, separadas por una milla. Después conectaron a cada participante a una máquina de encefalograma. Ninguno de los voluntarios podía ver o escuchar a los demás.

El miembro “A” de cada pareja debía pensar en un objeto, que perteneciera a una categoría específica. Por ejemplo, si se le proponía la categoría “animales”, tenía que pensar en un objeto de ese grupo, como perro, gato, ganso, etc. El participante “B”, por su parte, debía enviar preguntas por Internet para trata de averiguar de qué objeto se trataba.

Quien había pensado en el objeto, es decir el voluntario “A”, tenía que contestar a las preguntas que le formulaban con un “sí” o un “no”, pero sin pronunciar palabra. El aparato, entonces, enviaba la señal afirmativa o negativa al cerebro del voluntario “B”. Los “sí” originaban un parpadeo de luz y los “no” no lo hacían.

Dos personas conectadas

Los resultados

En total se hicieron 20 rondas de transmisión de cerebro a cerebro. El resultado fue que en el 70 % de las rondas hubo aciertos y que los receptores lograban identificar el objeto pensado por el participante “emisor”.

Así mismo, en el 93 % de las preguntas, el receptor fue capaz de identificar correctamente si el emisor había contestado “sí” o “no”. El experimento apunta a que en un futuro sea posible emitir y recibir mensajes, de cerebro a cerebro, incluso sin necesidad de usar Internet. Los científicos piensan que se ha abierto una puerta que cambiará nuestra forma de comunicarnos.

RECUPERADO DE: https://lamenteesmaravillosa.com/el-fascinante-experimento-sobre-la-comunicacion-cerebro-a-cerebro/

Respuesta sexual femenina y masculina: ¿en qué se diferencian? POR: LORETO MARTIN

El sexo es ese gran desconocido al que, a veces, tememos. Un temor que con frecuencia se traduce en ansiedad anticipatoria. En muchos casos, una medida para prevenirla o disminuir su intensidad es la información. Así, en este artículo explicamos las fases por las que tanto hombres como mujeres pasan en un encuentro sexual, y con ello desarticulamos ciertos mitos que el pudor y la vergüenza han podido reforzar.

El modelo de respuesta sexual humana se desarrolla a partir de los estudios de William Masters y Virginia Johnson (1996). Ellos fueron los precursores del estudio de la respuesta sexual femenina y masculina, y tras 12 años de investigaciones, lograron determinar que:

  • La respuesta sexual es un proceso que consta de un principio y un fin claro.
  • La respuesta sexual sigue el mismo esquema tanto en hombres como mujeres, pasando por las mismas fases.

Asimismo, estudiaron cómo, aunque ambas respuestas sexuales pasan por cuatro fases, se encuentran diferencias en la reacción fisiológica de los genitales.

En este artículo presentamos esas cuatro fases de las que Masters y Johnson hablaron a la hora de definir un encuentro sexual, así como la respuesta sexual masculina y femenina en cada una de esas etapas.

Pareja besándose en la cama

Las fases de la respuesta sexual

Las cuatro etapas de las que hablaron Masters y Johnson son:

  • Excitación.
  • Meseta.
  • Orgasmo.
  • Resolución.

Otras autoras, como H. Kaplan (1979), eminencia en el ámbito de las disfunciones sexuales, hablaban de la existencia de una fase previa a la de excitación, llamada fase de deseo. 

Finalmente, nos encontramos con investigadores que suprimen la fase de meseta planteada por Masters y Johnsons y pasan directamente de la fase de excitación a la de orgasmo.

A continuación describiremos cada fase y explicaremos las diferencias existentes entre la respuesta sexual femenina y masculina.

Fase de excitación: el cuerpo manda señales

En los hombres, la fase de excitación comienza cuando el cerebro manda una “orden” a través de la médula espinal a los genitales. En esta fase, el pene del hombre se llena de sangre y se endurece, los testículos suben y el escroto se vuelve más grueso.

De igual manera, en el caso de las mujeres, los signos de excitación pueden aparecer entre 10 y 30 segundos después del procesamiento de los estímulos sexuales. Este tiempo, al igual que ocurre con los hombres, puede cambiar en función del estado de ánimo, de la fatiga

Cuando la mujer entra en la fase de excitación, comienza a experimentar lubricación vaginal. No es lo único que le ocurre a la vagina, ya que tambiénaumenta de tamaño y de longitud.

Otra característica de la excitación femenina es que los pechos se hinchan y los pezones se endurecen y pueden llegar a cambiar de color —más oscuros—.

Fase de meseta: preparándonos para el encuentro

La segunda fase se refiere a la fase de meseta, defendida por Masters y Johnson. Si se continúa con la estimulación, se pasa de una fase a otra.

En el caso de los hombres, el pene se hincha aún más, los testículos se vuelven más grandes y el glande cambia su color a un tono más azulado. En la fase de meseta, se cierra también el esfínter interno de la vejiga del hombre, puesto que así se evita que con la eyaculación llegue a su vez la micción.

Los hombres cuentan con glándulas bulboretrales —más conocidas como glándulas de Cowper— que se encargan de segregar un fluido a la uretra. Este líquido es el líquido pre-eyaculatorio o preseminal. Se encarga, entre otras cosas, de limpiar la uretra de restos de orina y de la lubricación uretral. Este líquido preseminal ya contiene espermatozoides —de eyaculaciones anteriores—.

En la mujer, se puede observar la fase de meseta en la acentuación de los rasgos previamente descritos en la fase de excitación.

  • El clítoris se esconde bajo el prepucio que lo protege, el útero se desplaza hacia arriba y continúa la lubricación vaginal. Los labios menores de la vagina se engrosan, y la mujer puede comenzar a sentir ciertos espasmos en zonas como los genitales, el vientre, las piernas…

En ambos casos, aumenta la tensión muscular, la tasa cardíaca y la presión arterial.

Fase de orgasmo: la guinda del placer

Si la actividad sexual prosigue, en la respuesta sexual femenina y masculina se pasa de la fase de meseta a la fase de orgasmo.

En los hombres, los espermatozoides inician su recorrido desde los testículos, por las vesículas seminales, donde se unen con el líquido seminal producido por estas mismas vesículas. Los espermatozoides continúan hacia la próstata, donde se vuelven a unir, esta vez con el líquido prostático. El paquete eyaculatorio está listo para salir por la uretra.

En este momento, suele producirse una sensación de pérdida de control de los músculos. Estos se contraen para que se produzca la eyaculación y el semen se expulse a través del pene. Continuando con la estimulación, el semen acabará disparándose hacia el exterior con contracciones —entre 5 y 8 aproximadamente— a un ritmo de 0,8 segundos por contracción.

En la fase orgásmica de la mujer también encontramos cómo protagonistas a las contracciones. Se producen contracciones en el útero y en la vagina, aunque para que fisiológicamente se produzca un orgasmo son necesarias las contracciones del músculo pubocoxígeo —entre el coxis y el pubis—.

Las contracciones se inician también a un ritmo de 0,8 segundos y luego van decreciendo. El cerebro “manda órdenes” al músculo pubocoxígeo, en este caso la orden del orgasmo.

Manos agarrando sábanas

Fase de resolución: la vuelta a la normalidad

Una vez alcanzado el clímax, la respuesta sexual femenina y masculina todavía no ha acabado. En la fase de resolución, el pene del hombre vuelve a la normalidad, pierde su erección. Los testículos y el escroto también recuperan su tamaño original. En esta fase tiene lugar el período de refracción, que se refiere a la imposibilidad de tener un orgasmo en determinado tiempo, por haber tenido uno hace muy poco. La duración del período de refracción varía en función de diferentes variables, como la edad de la persona o su estado de salud.

En el caso de las mujeres, la fase de resolución se caracteriza por la vuelta a la posición de reposo del útero, así como la vuelta a la normalidad del tamaño de la vagina. No obstante, y aunque ambas respuestas sexuales son diferentes, es aquí donde podemos observar la distinción más notable: las mujeres no tienen período refractario, y pueden volver a tener un orgasmo —es aquí donde se especifica la capacidad multiorgásmica de la mujer—.

El desconocimiento y la desinformación suelen encontrarse en la base de muchas disfunciones sexuales. La sexualidad es y ha sido un tema tabú sobre el que, generalmente, no se nos enseña nada.

Por ello, entender que nuestra respuesta sexual y la de nuestra pareja se puede dividir en fases y conocer qué es lo que ocurre en cada una puede darnos pistas sobre aquello que sentimos o siente el otro. Conocer qué es el líquido preseminal o saber de la necesidad de contracción del músculo pubocoxígeo puede dar claridad a algo que muchas veces anticipamos con ansiedad o miedo al fracaso: el sexo.

¿Qué tan rápida es la velocidad del pensamiento? POR: Maria Fernanda Alonso

Contrario a lo que podríamos pensar, cuanto más emocional es una opinión, menos cambia con el tiempo. O al menos esto es lo que se encontró en una serie de estudios cuya conclusión principal es que las actitudes basadas en la emoción son, en realidad, más estables (Rocklage & Luttrell, 2021). Lo llamativo de esto es que cualquiera podría pensar lo contrario si se tiene en cuenta que los estados emocionales pueden ser pasajeros y cambiantes.

Qué metodología usaron los estudios

Primer estudio

Se pidió a los participantes que pensaran en tres obsequios que habían recibido recientemente, antes de seleccionar su actitud hacia el obsequio de una lista de adjetivos, algunos abiertamente negativos, otros abiertamente positivos y otros neutrales, como “asombroso”, “aburrido”, “aterrador” o “valioso”. Los participantes enumeraron obsequios que van desde cepillos de dientes eléctricos hasta figuritas de Star Wars.

Un mes después, se pidió a los participantes que pensaran en los mismos regalos y nuevamente seleccionaran adjetivos que representaran sus sentimientos hacia ellos. Después de la segunda parte del estudio, los adjetivos elegidos por los participantes se codificaron como positivos o negativos para valencia (atracción o aversión), extremidad y emocionalidad (aunque pueden parecer similares, la emocionalidad se relaciona con cuánto una actitud se basa en la emoción, mientras que la extremidad mide el grado en que una actitud es positiva o negativa; “sobresaliente”, por ejemplo, tiene una alta emocionalidad pero una extremidad baja).

Qué encontró este estudio

Los participantes que eligieron adjetivos más extremos, ya fueran positivos o negativos, tenían menos probabilidades de ver un cambio en la valencia de los adjetivos utilizados para describir sus regalos en el segundo momento. Del mismo modo, cuanto más se basaba una actitud en la emoción, menos cambiaba también. 

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Segundo estudio

Esta investigación analizó las actitudes hacia las marcas, y también encontró que las actitudes basadas en las emociones cambiaban menos con el tiempo.

Tercer estudio

En esta oportunidad, las actitudes fueron analizadas en un entorno más naturalista: reseñas de productos publicadas online. El equipo obtuvo todas las reseñas de todos los restaurantes de Chicago durante un período de doce años, y se enfocaron sólo en los comentaristas que habían publicado más de una reseña del mismo establecimiento. Luego, el equipo analizó tanto la valencia emocional de las reseñas y midió las diferencias en el número de estrellas que los críticos dieron a los restaurantes en cada momento.

Hallazgos del tercer estudio

Como en estudios anteriores, la emocionalidad positiva predijo consistentemente menos cambios de actitud a lo largo del tiempo, aunque la emocionalidad negativa no lo hizo. La extremidad positiva también predijo menos cambios de actitud, mientras que la extremidad negativa predijo más cambios de actitud.

Estudio final

En esta parte de la investigación, los autores analizaron si la exposición a mensajes diseñados para evocar grandes emociones aumentaba realmente la probabilidad de que las personas desarrollen actitudes fijas. Para hacer esto, el equipo asignó a los participantes a dos condiciones. En una, vieron un mensaje sobre un animal acuático ficticio llamado “lemphur” diseñado para provocar una gran emoción al leer sobre un conmovedor encuentro submarino entre la criatura y un buzo. En la condición de baja emoción, los participantes leyeron un mensaje basado en hechos sobre el lemphur similar a una entrada de enciclopedia.

Después de leer el texto, los sujetos indicaron su actitud hacia el animal, seleccionando de la misma lista de adjetivos utilizados en el primer estudio. En estudios de seguimiento durante los días siguientes, los participantes seleccionaron adjetivos nuevamente.

Qué encontraron

Como era de esperar, las personas en la condición de alta emoción eran más propensas a indicar una respuesta más emocional y también tuvieron una respuesta más extrema al animal que aquellos en la condición de baja emoción. Los sujetos en la condición de alta emoción también mostraron menos cambios en su actitud hacia la criatura con el tiempo.

En general, las respuestas emocionales se relacionaron con actitudes más fijas. 

Utilidad de los hallazgos

Los autores llaman la atención sobre el efecto particularmente fuerte de la emocionalidad positiva, y sostienen que puede ser útil para la creación de mensajes de salud pública u otros intentos de cambio de actitud. Consideran, finalmente, que inducir emociones positivas, en lugar de emociones negativas como la vergüenza, puede ser más beneficioso. Queda por ver si las emociones positivas tienen un efecto similar en el comportamiento real, en lugar de solo las actitudes hacia las cosas o situaciones.

Referencia bibliográfica: Rocklage, M. D., & Luttrell, A. (2021). Attitudes Based on Feelings: Fixed or Fleeting? Psychological Science32(3), 364-380. https://doi.org/10.1177/0956797620965532

Fuente: Research Digest 

RECUPERADO DE: https://www.psyciencia.com/velocidad-pensamiento/

Hongos mágicos: la psilocibina produciría un crecimiento rápido y persistente de las conexiones neuronales en la corteza frontal del cerebro. POR Maria Fernanda Alonso

Una dosis única de psilocibina administrada a ratones produjo un aumento rápido y duradero de las conexiones entre las neuronas piramidales en la corteza frontal medial, un área del cerebro involucrada en el control y la toma de decisiones. Este es el hallazgo principal de una investigación reciente que estudió los efectos del componente activo de los llamados hongos “mágicos” (Shao et al., 2021). Este mismo componente ha demostrado tener efectos duraderos y profundos sobre la personalidad y el estado de ánimo. Y, de hecho, investigaciones anteriores han encontrado que la psilocibina podría ayudar a aliviar los síntomas de la depresión y tratar otros trastornos mentales (Carhart-Harris et al., 2021). 

Capacidad para mejorar la neuroplasticidad en el cerebro

Shao, Kwan y sus colegas quisieron averiguar a qué se deben los efectos terapéuticos de la psilocibina. Su hipótesis fue que podrían deberse, al menos en parte, a la capacidad de esta sustancia para mejorar la neuroplasticidad en el cerebro. 

Los investigadores usaron microscopía de dos fotones para rastrear 1820 espinas dendríticas durante varios días en ratones vivos. Las espinas dendríticas son protuberancias en la parte de las neuronas que reciben información de comunicación de otras neuronas.

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Qué encontraron

El equipo halló aumentos en el número de espinas dendríticas y en su tamaño dentro de las 24 horas posteriores a la administración de psilocibina. La densidad de las espinas dendríticas y el ancho de las cabezas de las espinas aumentaron aproximadamente un 10% en comparación con los ratones que no habían recibido psilocibina. Estos cambios todavía estaban presentes un mes después.

Anteriormente se encontró que la psilocibina aumenta el número de conexiones neuronales en la corteza prefrontal y el hipocampo de los cerebros de los cerdos (Raval et al., 2021). Otro estudio reveló que la psilocibina aumenta rápidamente la expresión de varios genes relacionados con la neuroplasticidad en el cerebro de las ratas (Jefsen et al., 2021).

Los hallazgos de estas investigaciones son prometedores, sin embargo hay que tener en cuenta sus limitaciones. El estudio de Shao y Kwan y sus colegas, por ejemplo, fue realizado en ratones. Y no es posible realizar la misma investigación en humanos debido al tipo de imagen óptica utilizada, que es muy detallada y permite ver sitios individuales de conexiones neuronales, pero también es invasiva y no es adecuada para los humanos.

Por otro lado, el cerebro tiene distintos tipos de células. En el presente estudio se analiza el efecto de la psilocibina sobre las neuronas piramidales, y son necesarias nuevas investigaciones que informen sus efectos sobre otras células con el fin de desarrollar nuevos medicamentos específicos.

Referencias:

  • Carhart-Harris, R., Giribaldi, B., Watts, R., Baker-Jones, M., Murphy-Beiner, A., Murphy, R., Martell, J., Blemings, A., Erritzoe, D., & Nutt, D. J. (2021). Trial of Psilocybin versus Escitalopram for Depression. The New England Journal of Medicine384(15), 1402-1411. https://doi.org/10.1056/NEJMoa2032994
  • Jefsen, O. H., Elfving, B., Wegener, G., & Müller, H. K. (2021). Transcriptional regulation in the rat prefrontal cortex and hippocampus after a single administration of psilocybin. Journal of Psychopharmacology 35(4), 483-493. https://doi.org/10.1177/0269881120959614
  • Raval, N. R., Johansen, A., Donovan, L. L., Ros, N. F., Ozenne, B., Hansen, H. D., & Knudsen, G. M. (2021). A Single Dose of Psilocybin Increases Synaptic Density and Decreases 5-HT2A Receptor Density in the Pig Brain. https://doi.org/10.20944/preprints202011.0742.v1
  • Shao, L.-X., Liao, C., Gregg, I., Davoudian, P. A., Savalia, N. K., Delagarza, K., & Kwan, A. C. (2021). Psilocybin induces rapid and persistent growth of dendritic spines in frontal cortex in vivo. Neuron. https://doi.org/10.1016/j.neuron.2021.06.008

Fuente: Psypost

RECUPERADO DE: https://www.psyciencia.com/hongos-magicos-la-psilocibina-produciria-un-crecimiento-rapido-y-persistente-de-las-conexiones-neuronales-en-la-corteza-frontal-del-cerebro/

5 estrategias para superar la falta de comunicación en la pareja. TOMAS SANTA CECILIA

Si la comunicación es un elemento clave en todo tipo de relaciones, en el caso de las relaciones de pareja, aún lo son más. Sin embargo, es relativamente frecuente que con el paso del tiempo y la maduración de un noviazgo o matrimonio, la falta de comunicación se vaya instalando en la convivencia.

Por eso, en las siguientes líneas exploraremos diferentes estrategias para abordar y superar los problemas de falta de comunicación en una relación de pareja, de manera que este deje de ser un elemento que desgaste el vínculo afectivo.

Los problemas por falta de comunicación más frecuentes en relaciones de pareja

Existen maneras muy diversas por las que puede consolidarse un déficit de comunicación en una relación de pareja. Además, el origen de estos patrones disfuncionales de comunicación también dan lugar a diferentes tipos de falta de comunicación.

En cualquier caso, saber reconocer cuál es el alcance de este malestar generado por una comunicación poco fluida es necesario para comprender dónde empieza y dónde acaba esa “crisis” de pareja y, a partir de ahí, pensar en soluciones.

Teniendo en cuenta eso, los tipos de problemas de pareja por falta de comunicación más habituales son los siguientes.

  • Aparición de temas tabú que ambas personas evitan
  • Adopción de una actitud pasiva basada en informar solo de lo importante desde un punto de ista instrumental (hacer las tareas del hogar, buscar el apoyo material de la otra persona…)
  • Mala gestión de las discusiones que llevan a no poder tratar serenamente ciertos temas
  • Falta de tiempo juntos
  • Problemas originados fuera de la relación que “absorben” buena parte de la energía de las personas

Consejos para gestionar y superar la falta de comunicación en relaciones de pareja

A la hora de gestionar adecuadamente esta clase de problemas en un matrimonio o noviazgo, es muy importante adaptar las posibles soluciones propuestas a las causas que han producido esa situación.

Dicho de otro modo, lamentablemente no hay recetas mágicas infalibles que vayan a funcionar el 100% de las veces, dado que lo que en un caso puede ser una solución eficaz, en otros casos puede no aportar nada o incluso ser un estorbo. Y es por eso, entre otras cosas, que para abordar este tipo de crisis que afectan a una relación amorosa, lo ideal es acudir al psicólogo para contar con atención personalizada.

Sin embargo, hay algunas pautas que sirven de guía para explorar posibles soluciones, partiendo de una imagen general de las causas más frecuentes de la falta de comunicación. Así pues, ten en cuenta estas ideas clave para afrontar y superar las dinámicas problemáticas surgidas por una falta de comunicación en tu relación de pareja, aunque antes considera si se adaptan a tu caso; no hace falta que las uses todas.

1. Re-organizad el tiempo desde el consenso

Tal y como hemos visto, buena parte de los problemas por falta de comunicación en un matrimonio o noviazgo son una consecuencia de la falta de tiempo juntos. Sin embargo, muchas veces esta falta de horas de tiempo libre en el que estar con la otra persona puede ser solucionada sin realizar grandes sacrificios, simplemente buscando “puntos de encaje” entre ambos y reformulando los horarios de cada uno.

Resulta sorprendente ver la cantidad de parejas que sufren de manera innecesaria por este tipo de problemas simplemente por no proponerse hablarlo con la otra persona, al asumir que es ella quien solo puede vivir según ese horario.

2. Aprended a realizar críticas constructivas

Una muy buena manera de hacer de las conversaciones algo más estimulante y no asociado al riesgo de pasar por situaciones frustrantes al disentir consiste en dejar de criticar a la persona y pasar a criticar sus acciones.

De ese modo, no favoreceremos que se ponga a la defensiva y a la vez tendrá una mayor predisposición a corregir su comportamiento. Y, además, esto contribuirá a dejar de hacer que las discusiones equivalgan a pasar a los gritos y a las luchas por ver quién tiene la razón, algo importante, porque estas dinámicas llevan a muchas personas a intentar no hablar en todo aquello que pueda suponer un conflicto.

3. Desarrollad una afición juntos

El hecho de empezar a participar juntos en una afición hace que generéis más recuerdos compartidos, lo cual actúa como un “enganche” para generar conversación y establecer nuevas vías de comunicación no solo acerca de temas directamente asociados a esa actividad. Lo importante es disponer de material del que poder hablar y a través del cual descubrir nuevas facetas, ideas, opiniones e intereses de la otra persona.

4. Aprovechad el tiempo junto sin distracciones

Comer viendo la tele puede estar bien e vez en cuando, pero pasar todas las horas de la semana en las que podéis estar juntos leyendo o viendo una pantalla resulta alienante y lleva a “desconectar” de la relación.

5. Estructurad vuestro ritmo de trabajo para ahorrar energías

Finalmente, no hay que olvidar que la falta de comunicación puede surgir del puro cansancio, el cual lleva a las personas a no hablar con nadie en general. La introspección es una manera de ahorrar energías.

Para evitar que esto sea un problema, es muy importante estructurar muy bien el tiempo de trabajo, dormir cada día las horas necesarias y realizar pequeños descansos para rendir bien y que el trabajo no se acumule al final de la jornada.

Para evitar que esto sea un problema, es muy importante estructurar muy bien el tiempo de trabajo, dormir cada día las horas necesarias y realizar pequeños descansos para rendir bien y que el trabajo no se acumule al final de la jornada.

RECUPERADO DE: https://psicologiaymente.com/pareja/estrategias-superar-falta-comunicacion-pareja

La importancia de los valores para el bienestar. POR: MIGUEL ANGEL RIZALDOS

El dolor y las situaciones que generan malestar forman parte de la vida. Las personas tendemos, por naturaleza, a escapar intentando anular las emociones y sentimientos negativos. Es importante darse cuenta de que la evitación del sufrimiento no es una solución válida. 

Hay que integrar esas emociones y sentimientos negativos de modo que el aprendizaje de la experiencia pueda influir de la manera más positiva posible en el futuro. De no ser así, el evitarla y anularla, no se procesaría la información y el sufrimiento permanecería latente, aunque oculto. Paralizado, sin superarse

Desde la terapia de aceptación y compromiso (ACT, por sus siglas en inglés) se trabaja una forma de psicoterapia experiencial conductual y cognitiva basada en la teoría del marco relacional del lenguaje. Es una perspectiva en la que se enfatizan varios conceptos como: la evitación experiencial, la fusión cognitiva, la ausencia o debilitamiento de los valores y la rigidez conductual en su aparición y curso.

Mujer triste en la cama

Los valores en la psicoterapia

En la psicoterapia actual, se otorga gran importancia a los valores, ya que estos forman parte de los antecedentes históricos de la persona en su contexto. A su vez, se hace énfasis en la aceptación, lejos de la actitud enjuiciadora que está instalada en la queja continua para conseguir una ilusión de bienestar.  

Desde la terapia de aceptación y compromiso, el objetivo es eliminar la rigidez psicológica mediante procedimientos básicos como la aceptación, el estar presente, el compromiso de los valores propios, el descubrimiento del Yo como contexto y la difusión de los pensamientos negativos o incomodos. 

En pocas palabras, el objetivo es crear una vida significativa para la persona, haciendo que aprenda a aceptar el dolor que inevitablemente viene con ella, no arrastrarlo en el tiempo. 

Es importante que los pacientes tengan muy en cuenta que algunas cosas no están bajo su control, pues esto les permite abandonar su rigidez conductual, su actitud enjuiciadora y, en cambio, les experimentar mayor tranquilidad.

Los valores vs el malestar

Para poder ayudar al paciente hay que determinar cuáles son sus valores y si sus comportamientos van en dirección de los mismos.

Es muy probable que en su vida cotidiana sus comportamientos estén centrados en la resolución de sus problemas, abandonando lo más importante: sus valores. Esta situación da lugar a la aparición del trastorno por evitación experiencial, que tiene que ver con querer la anulación de pensamientos y sentimientos relacionados con experiencias negativas.

El objetivo terapéutico será ayudar a que la persona asuma el compromiso de sus conductas en dirección de lo que ella misma valora o quiere. Así, desde esta perspectiva, podrá enfrentar sus problemas y no solamente “acabar” con el sufrimiento que la llevó a terapia.

Tomando como base de apoyo los valores personales, se puede promover el cambio de la conducta, consiguiendo con ello el bienestar. De este modo, se origina una mayor salud psicológica a partir de un repertorio amplio y flexible de comportamientos orientados a los valores personales. 

Por otra parte, los estados cognitivos (pensamientos) y emocionales no deseados como la tristeza, la ansiedad, las preocupaciones, el miedo, etc. son considerados parte de la condición humana y, por tanto, naturales. Así se entiende que deben ser integrados a la vida, no evitarlos ni luchar contra ellos un día tras otro. Entonces:

  • Lograr un mayor bienestar mediante el compromiso de las acciones en lo que verdaderamente importa. La conducta debe estar  guiada por lo que se valora y quiere.
  • Hay que aprender a contemplar el malestar como algo natural que forma parte de la vida, transitando por los momentos de malestar, sin luchar ni oponer resistencia, ya que así se retroalimentaría el malestar y esto generaría incluso más sufrimiento. 
  • Los valores son un proceso y nunca se acaban, es decir, que siempre se está en búsqueda de ellos, por lo tanto, se pueden mantener a lo largo del tiempo y cultivar durante toda la vida. 

Los valores elegidos por una persona representan la guía que dirige su conducta hacia aquello que le importa. De esta manera, permiten que exista una coherencia entre lo que valora y lo que hace, lo cual le genera bienestar.

Componentes

Desde la terapia de aceptación y compromiso se trabaja la aceptación de los valores en base a los cuatro componentes: 

  • Valores (aquello que se valora o quiere). Por ejemplo: la familia, los amigos, la generosidad, la seguridad, el cuidado de uno mismo, el disfrutar, lo formativo, lo laboral, etc.
  • Exposición y no evitación de los llamados eventos internos indeseados, que serían los pensamientos y emociones negativas o incómodas.
  • Defusión y, por tanto, desactivación de funciones y distanciamiento de la emociones y pensamientos desagradables.
  • Fortalecimiento de las conductas que están guiadas por lo que se quiere y valora.

El psicólogo ayuda a cada persona con sus valores mediante la búsqueda de los pensamientos y emociones temidas y evitadas para que aprenda a distanciarse de ellos y valorarlos como lo que son: solo pensamientos o sentimientos. Ayudando a entender también que no todo lo que se piensa o siente tiene valor solo por el mero hecho de pensarlo o sentirlo. Hay muchos pensamientos y emociones basura.

El tratamiento centrado en los valores de la persona ayuda a orientar los cambios en función de lo que ella considera valioso.

RECUPERADO DE: https://lamenteesmaravillosa.com/la-importancia-de-los-valores-para-el-bienestar/

La culpa, una emoción aprendida desde niños. POR CRISTINA TABERNERO

La culpa es una emoción muy poderosa. Y muy dañina. Señala también que somos responsables de nuestros actos. En ese sentido podemos tomar conciencia de lo que ha pasado y cómo hemos actuado. Si nos juzgamos, nos señalamos como culpables y nos quedamos anclados en esa emoción, sin actuar, puede llegar a arrastrarnos hasta lo más profundo de pozo, donde nos espera el malestar emocional y físico.

Proponemos una reflexión sobre lo que te hace sentir culpable. Comienza por comprender qué es sentirte culpable. Para nosotros, sería más saludable analizar de qué te sientes responsable. Porque si comienzas con la connotación negativa que introduce el sentimiento de culpabilidad, probablemente aparecerán también otras emociones poco saludables en principio, como la rabia. A partir de ahí, determina lo que depende de ti y lo que es responsabilidad de los demás.

Cómo surge la culpa

La culpa surge cuando haces algo que sabes que no está bien. Una voz interior te lo remarca. Te sientes mal y ese estado emocional al que te precipitas va a depender de lo que hayamos aprendido, es decir, de la educación que hayamos tenido. Los sentimientos que acompañen a la culpa, como la vergüenza, también van a depender de lo que hayamos aprendido.

Las situaciones que pueden generar culpa son muchas: nos sentimos culpables por no ser buenos padres, buenos hijos, buenos amantes, buenos amigos… Nos torturamos por no haber cumplido las metas que nos fijamos, por engordar, por no llegar a todo… Nos sentimos culpables por lo que hacemos y por lo que no hacemos…Culpables por ser así o pensar esto, sentir aquello o desear lo otro…

¿Cómo vive una persona con culpa?

Las creencias que tenemos, la educación de nuestros padres y nuestros aprendizajes determinarán en cada situación cómo nos sentimos. Desde niños, el peso de la culpa se adquiere desde la familia y el colegio. Los padres contribuyen a este sentimiento de culpa a través de algo tan sencillo como hacer creer al hijo que es la causa de su malestar y sus emociones.

Culpa o responsabilidad

Lo importante es diferenciar entre culpa útil, separada de la culpa asfixiante, estéril y patológica, que tortura. Los sentimientos de culpa que nos permiten rectificar los errores o faltas que hayamos podido cometer resultan útiles.

Se entiende así la culpa como responsabilidad. Los otros sentimientos de culpa, suponen un lastre que agota nuestra energía y generan inútiles y profundos sentimientos de malestar. La culpabilidad patológica no tiene nada que ver con la culpabilidad sana o responsable, que sanciona una falta.

Al hilo de esto, Luis Rojas Marcos, prestigioso psiquiatra andaluz afincado en EEUU, habla de una actitud positiva y no sentirse culpable para mejorar en las enfermedades crónicas.

Niños educados en la culpa o en la responsabilidad

Culpabilizar a los niños para tratar de ejercer el control sobre ellos es una estrategia muy peligrosa. Un niño educado en la culpa desarrolla una sensibilidad particular hacia esa moción: será más fácil de manipular y también habrá una mayor probabilidad de que actúe como manipulador.

Cada vez que los padres atribuyen al hijo la causa de sus estados de ánimo, contribuyen a reforzar su sentimiento de omnipotencia al hacerle creer que él es el responsable de sus emociones. Cuando las emociones son desagradables, directamente el niño se siente culpable.

En cambio, los padres que ayudan a sus hijos a reflexionar sobre sus faltas de una manera constructiva y no acusatoria o condenatoria estarán ayudando a sus hijos a enfrentarse de otra manera a sus errores.

Después de un comportamiento, los niños pueden reflexionar sobre lo que han hecho y sus consecuencias. A la vez, pueden repararlas y no quedarse estancados en la culpabilidad. Recordemos que una vez que ha señalado el daño y motivado su reparación, este sentimiento debería marcharse.

¿Cómo se contribuye al sentimiento de culpa?

Es tan fácil contribuir al sentimiento de culpa en un niño como hacerle creer que es el causante del malestar emocional del adulto. Así los padres que atribuyen a los hijos la causa de sus estados de ánimo, les hacen sentir culpables de su enfado o tristeza.

Frases como Menos mal, tu hermana no nos ha salido como tú… Estoy muy triste por tu culpa… Con el dinero que nos cuesta el colegio, mira cómo lo aprovechas… Nos da vergüenza que te comportes así… El mensaje es totalmente equivocado: los niños tienen que comprender que cada uno es el responsable de gestionar sus emociones.

Es habitual que el sentimiento de culpa consciente o inconsciente no se gestione bien desde la infancia y pueda llegar a condicionar toda la vida de la persona, generándole aprensiones, miedos, autor-recriminaciones, inseguridades…

Niño llorando

Aprender a gestionar la culpa

La culpa nos hace angustiarnos, torturarnos y despreciarnos. El problema no radica en sentirla, sino en cómo manejar la culpa. Para mejorar su gestión te proponemos estos sencillos pasos:

1.- Examina si eres responsable de lo que ha pasado

La clave de la intervención en la culpa patológica consiste en delimitar tu parte de responsabilidad con la ajena. Para liberarnos de ella es necesario saber cómo afrontamos la responsabilidad. Bajo los efectos de los sentimientos de culpa asumimos responsabilidades que no nos corresponden.

2.- Reconoce la culpa

El psicoanalista Sigmund Freud decía que solo se puede vencer al enemigo en su presencia. Acoger el sentimiento de culpa supone asumir su presencia y ponerle palabras. Pensamiento y lenguaje entran en juego para reconocer las emociones.

3.- Expresa la culpa

Si reprimimos y ocultamos la culpa, nos encerraremos en la soledad y el silencio, y en la duda. Las palabras permiten romper ese aislamiento. Contarle a alguien lo que nos hace sentir culpables y cómo nos sentimos ayudará a aliviar el sentimiento.

Madre hablando con su hija adolescente

4.- Reconoce tus propias limitaciones

Disminuir nuestro nivel de exigencias y exceso de responsabilidades de asuntos o sufrimientos ajenos, ayuda a no sentirnos culpables por todo. Renunciar al control, aceptar la existencia de situaciones que se nos escapan, y saber que no podemos llegar a todo, es muy importante.

5.- Elimina los auto-reproches

Los auto-reproches sirven de muy poco. Por el contrario generan dolencias de todo tipo y estados de ansiedad que potencian círculos viciosos de pensamientos negativos. Unos ciclos que a su vez alimentan el sentimiento de culpa.

6.- Pide disculpas

Reflexiona sobre tu modo de actuar, y si sientes que has obrado mal o con desgana, no le des más vueltas. Busca alternativas para reparar el daño, y si no, pide disculpas a la persona afectada. Proporciona un gran alivio y sobre todo abre las ventanas a emociones más positivas.

-¡Pero no hay a quien juzgar! -exclamó el principito.

-Te juzgarás a ti mismo -le respondió el Rey-. Es lo más difícil. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo, eres un verdadero sabio.

-Antoine de Saint-Exupery. El principito-

En resumen, saber qué es la culpa, cómo funciona y sus implicaciones, nos permiten gestionar con mayor efectividad este estado tan limitante del ser. Por tanto, sigue estas claves que te ofrecemos y libérate de la presión de la culpa, entendida como su forma patológica.

RECUPERADO DE: https://lamenteesmaravillosa.com/la-culpa-una-emocion-aprendida-desde-ninos/

Adiós a la teoría polivagal. POR SHING SHING TANG

¿Qué terapeuta no ama la teoría polivagal? Desde 2009, cuando el Dr. Stephen Porges compartió públicamente por primera vez su teoría de cómo el trauma afecta el sistema nervioso, ha sido ampliamente adoptada no solo por terapeutas de salud mental sino también por instructores de yoga, maestros de meditación y casi cualquier persona interesada en tratar el trauma. La teoría polivagal también ha sido alabada por gigantes en el campo del estrés traumático como Bessel Van Der Kolk, Pat Ogden y Peter Levine. Como psicóloga clínica, yo también creía que la teoría polivagal ofrecía implicaciones emocionantes para la curación a través del sistema nervioso.

¿Qué es la teoría polivagal?

La teoría polivagal se centra en el nervio vago, que se extiende desde el tronco del encéfalo hasta todos los órganos internos, incluidos el corazón, los pulmones y el estómago. El nervio vago tiene muchas funciones, una de las cuales es ser el conducto del sistema nervioso parasimpático, que es responsable de estimular las actividades de “descanso y digestión”, como disminuir la respiración y la frecuencia cardíaca, y aumentar la digestión. El nervio vago es esencial para calmar el sistema nervioso, especialmente después de experimentar un factor estresante.

Según Porges (1995), las tres premisas de la teoría polivagal son (como las parafraseo para mis compañeros no neurocientíficos):

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  1. La arritmia sinusal respiratoria (RSA), o cambios en la frecuencia cardíaca que típicamente se sincronizan con la respiración, y la bradicardia neurogénica, una caída repentina y extrema de la frecuencia cardíaca, están mediadas por diferentes ramas del nervio vago. El RSA está regulado por la rama ventral y la bradicardia neurogénica por la rama dorsal. Estas sucursales pueden operar independientemente unas de otras.
  2. Existe una jerarquía filogenética de las dos ramas principales del vago, la dorsal y la ventral. El vago dorsal es una reliquia vestigial del cerebro reptil y es responsable de la bradicardia neurogénica.
  3. La rama vagal ventral es una adaptación única de los mamíferos que permite a los mamíferos detectar novedades, interactuar activamente con el medioambiente y comunicarse socialmente. Lo hace retirando el tono vagal, que tiene el efecto de aumentar la frecuencia cardíaca. Apodado por Porges el “vago inteligente”, el vago ventral está ausente en otros vertebrados como peces, serpientes y pájaros.

En otras palabras, si el nervio vago fuera como el sistema de frenos de un automóvil, el vago ventral sería el pedal del freno, disminuyendo gradualmente la frecuencia cardíaca. Cuando una persona se encuentra con un factor estresante, la liberación del freno vago ventral permite un aumento de la frecuencia cardíaca y la posible activación de la respuesta de “lucha o huida” si es necesario.

Por otro lado, el vago dorsal sería el freno de emergencia y es el responsable de la “respuesta de congelación” que aparece como una caída repentina y extrema de la frecuencia cardíaca, disminución de la respiración e inmovilidad muscular.

Desmintiendo la teoría polivagal

Si bien la función general del nervio vago no está en disputa, un número creciente de científicos apunta a evidencia que refuta la teoría polivagal (para una discusión extensa, consulte la pregunta de Paul Grossman (2016) en ResearchGate). Según la investigación neurocientífica, es poco probable que alguna de las tres premisas sea cierta.

Con respecto a la premisa número 1, la investigación en neurociencia ha encontrado repetidamente que la rama dorsal del vago tiene poco efecto sobre la frecuencia cardíaca (Cheng et al., 2002; Cheng et al., 2004; Farmer et al., 2016; Geis & Wurster, 1980 ; Verberne, 2004). Grossman (2016) también ha argumentado que la evidencia que Porges ha presentado en apoyo de los efectos del vago dorsal en la bradicardia neurogénica es escasa y defectuosa.

Con respecto a las premisas número 2 y 3, muchos estudios han encontrado evidencia de que el vago ventral existe entre lagartijas y peces. Por lo tanto, no es una adaptación exclusivamente de mamíferos como afirma Porges (p. Ej., Barbas-Henry, 1984; Campbell et al., 2006; Grossman & Taylor, 2007; Monteiro et al., 2018; Taylor et al., 2010; Taylor et al., 2006; al., 2014).

Me siento un poco como el Grinch que se robó la navidad por decir esto, pero tenemos que dejar de enseñar la teoría polivagal a nuestros consultantes y estudiantes. A veces, una teoría no funciona a pesar de que suena genial; eso es ciencia.

¿Se puede salvar algo de la teoría polivagal?

Shin Shin Tang. Descripción de la imagen: Un dibujo en tinta negra de una lápida que dice “R.I.P. Teoría polivagal (1994-2021) con un corazón en la parte superior y algunas flores en la base.

A la luz de la evidencia, no lo creo. Sin embargo, hay muchos aspectos de la respuesta al trauma que aún son fenómenos reales, como la bradicardia neurogénica y la respuesta de congelación traumática. Simplemente no pueden ser explicados por la teoría polivagal. Es probable que también sea cierto que estamos preparados para la conexión, aunque de nuevo no de la forma que describe la teoría polivagal.

Finalmente, el nervio vago es asombroso por derecho propio; por ejemplo, el 80-90% de sus fibras nerviosas son aferentes, lo que significa que transportan información del cuerpo al cerebro y no al revés (Berthaud y Neuhuber, 2000). De esta manera, el vago juega un papel central en la transmisión de información a lo largo del eje intestino-cerebro (Breit et al., 2018; Enders, 2018).

Entiendo que la desacreditación de la teoría polivagal sea difícil de aceptar para los terapeutas nerds amantes de la neurociencia. Personalmente, lo encontré tan decepcionante que tuve que procesar mis emociones dibujando una lápida. Te animo a que profundices por ti mismo en las fuentes primarias que cito a continuación.

Referencias:

  • Berthoud, HR & Neuhuber, WL (December 2000). “Functional and chemical anatomy of the afferent vagal system”. Autonomic Neuroscience. 85 (1–3): 1–17. doi:10.1016/S1566–0702(00)00215–0. PMID 11189015. S2CID 30221339
  • Breit, S., Kupferberg, A., Rogler, G., & Hasler, G. (2018). Vagus nerve as modulator of the brain–gut axis in psychiatric and inflammatory disorders. Frontiers in psychiatry, 9, 44.
  • Cheng ZX, Guo SZ, Lipton AJ, and Gozal D. (2002). Domoic acid lesions in nucleus of the solitary tract: time-dependent recovery of hypoxic ventilatory response and peripheral afferent axonal plasticity. Journal of Neuroscience, 22: 3215–3226.
  • Cheng Z, Zhang H, Guo SZ, Wurster R, Gozal D. (2004). Differential control over postganglionic neurons in rat cardiac ganglia by NA and DmnX neurons: anatomical evidence. American Journal of Physiology-Regulatory, Integrative and Comparative Physiology, 286:R625–33
  • Enders, G. (2018). Gut: The Inside Story of Our Body’s Most Underrated Organ (Revised Edition). Greystone Books Ltd.
  • Farmer DG, Dutschmann M, Paton JF, Pickering AE, McAllen RM. (2016). Brainstem sources of cardiac vagal tone and respiratory sinus arrhythmia. J Physiology, 594(24):7249–7265. doi: 10.1113/JP273164.
  • Geis, G. S., & Wurster, R. D. (1980). Cardiac responses during stimulation of the dorsal motor nucleus and nucleus ambiguus in the cat. Circulation research, 46(5), 606–611.
  • Grossman, P., & Taylor, E. W. (2007). Toward understanding respiratory sinus arrhythmia: Relations to cardiac vagal tone, evolution and biobehavioral functions. Biological psychology, 74(2), 263–285.
  • Grossman, Paul. (2016). Re: After 20 years of “polyvagal” hypotheses, is there any direct evidence for the first 3 premises that form the foundation of the polyvagal conjectures?. Retrieved from: https://www.researchgate.net/post/After-20-years-of-polyvagal-hypotheses-is-there-any-direct-evidence-for-the-first-3-premises-that-form-the-foundation-of-the-polyvagal-conjectures
  • Monteiro, D. A., Taylor, E. W., Sartori, M. R., Cruz, A. L., Rantin, F. T., & Leite, C. (2018). Cardiorespiratory interactions previously identified as mammalian are present in the primitive lungfish. Science advances, 4(2), eaaq0800. https://doi.org/10.1126/sciadv.aaq0800
  • Porges, S. W. (1995). Orienting in a defensive world: Mammalian modifications of our evolutionary heritage. A polyvagal theory. Psychophysiology, 32(4), 301–318.
  • Verberne, A. J. (2004). Differential cardiac parasympathetic innervation — what is the functional significance? American Journal of Physiology-Regulatory, Integrative and Comparative Physiology, 287(2), R485-R486.

Artículo publicado en Medium y traducido y adaptado para su publicación en Psyciencia.

RECUPERADO DE: https://www.psyciencia.com/adios-a-la-teoria-polivagal/